Bien dice el refrán que ‘no hay mal que por bien no venga’ y una de las personas que pueden dar testimonio de él es la chef Carmen ‘Titita’ Ramírez, dueña del restaurante El Bajío, famoso por servir comida mexicana.
¿Por qué? ‘Titita’, como han apodado cariñosamente a la cocinera, tuvo que tomar las riendas de un negocio luego de la muerte de su esposo, Raúl Ramírez Degollado, con el objetivo de sacar adelante a cinco hijos.
Lo que hizo de forma magistral, pues ahora aquel pequeño negocio que su marido dejó, pasó de vender únicamente tacos de barbacoa y se convirtió en El Bajío, un restaurante con 19 sucursales en la Ciudad de México, ¿cómo lo logró?
¿Cuál es la historia del restaurante El Bajío?
La historia del restaurante El Bajío no se puede entender sin antes conocer a Carmen Ramírez, chef de madre poblana y padre veracruzano, quien desde muy pequeña aprendió todos los sabores y recetas de ambas cocinas.
“Yo me ‘crié’ con quelites y flor de gasparitos”, comentó la chef ‘Titita’ en una entrevista con el canal de YouTube Vida Culinaria, en donde afirmó que su mamá le enseñó a cocinar con aceite de oliva y principalmente manteca.
Aunque no inició haciendo recetas elaboradas, cuando era niña uno de sus mayores retos era hacer huevo: “La manteca saltaba y mi mamá se ponía furiosa. Así fue como yo aprendí”, agregó.
Cuando Carmen Ramírez tenía 18 años se casó con Raúl Ramírez Degollado, con quien se mudó a la Ciudad de México. Al conocer su decisión, la madre de ‘Titita’ le pidió a Amparo, la nana de la chef, que se fuera con ella.

Ya en la capital, Raúl le compartió a Carmen que uno de sus amigos —quien era Alfonso Hurtado Morellón— le había propuesto comenzar un restaurante juntos al adquirir un negocio que estaban traspasando.
“Cuando yo lo vengo a ver dije: ‘está horrible’. Era un galerón horrible, todo sucio. Yo le decía: ‘¿cómo te vas a meter aquí Raúl?’”, comentó la chef en entrevista con Llenando el huequito con Benito”, recordó.
A ‘Titita’ no le convencía del todo la idea, pero Raúl siguió adelante y en 1972 se inauguró El Bajío en la alcaldía Azcapotzalco, aunque como un restaurante que solo vendía tacos de carnitas y barbacoa.
“A mí me desesperaba muchísimo que nada más fueran carnitas y barbacoa, porque yo decía: ‘se tiene que vender algo más’, pero yo no podía estar en el negocio, tenía cinco hijos que cuidar”, dijo ‘Titita’ para el canal de YouTube de El Bajío.
Para Raúl el menú era perfecto, tenía buenos clientes y todo iba bien, hasta que él fue detectado con cáncer: “(mi esposo) duro cuatro años nada más (al frente del negocio), al cuarto se puso muy enfermó y murió”, comentó para Vida Culinaria.
“Quedé viuda, mi marido tenía un restaurante y había que afrontar lo que salió de por medio, entonces tenía que luchar (porque) a mí no me iba a venir a mantener nadie o a pastorear a los hijos. Yo pastoreé a los hijos”, comentó la chef durante el congreso Latino Gastronomic.
Nada fue sencillo: ‘Titita’ tuvo que balancear su vida, la educación de sus hijos y salir adelante con el restaurante. Para lo cual se apoyó en su ‘nana’ Amparo, quien cuidaba a los menores; y decidió reformar el menú.
“Dije: voy a aplicar todo lo que aprendí, ayudada de mi nana amparo, porque todavía vivía y estaba en la casa cuidando a mis 5 hijos, porque yo tenía que estar en Azcapotzalco”, compartió.
Así el menú pasó de solo tener tacos a incluir platillos como el arroz rojo, caldo de pollo, enchiladas verdes, lengua de res a la veracruzana, tostadas michoacanas y ensaladas de nopales.
¿Qué hace especial al restaurante El Bajío?
Parte del éxito de El Bajío está en sus recetas, ya que ‘Titita’ Ramírez logra transformar lo cotidiano en algo extraordinario. Lo que se ve reflejado en cada uno de sus restaurantes.
Actualmente, El Bajío cuenta con 19 sucursales en la Ciudad de México, un éxito que Carmen Ramírez nunca sospechó, ya que aseguró que se sentía feliz en su ‘huequito’: la sucursal de Azcapotzalco.
Un crecimiento en el que contribuyeron sus hijos, quienes decidieron involucrarse en el negocio y aunque ‘Titita’ cuenta con apoyo, jamás ha dejado de lado sus restaurantes, incluso en la actualidad a sus 85 años.
“No sé tejer y no me gusta. Además, me gusta estar en la cocina. Hay que estar siempre supervisando”, afirmó en Latino Gastronomic. Para seguir al tanto, ella suele ir a comer a las diferentes sucursales de improviso para asegurarse de la buena sazón y calidad.
¿Cuánto cuesta comer en El Bajío?
El menú del restaurante El Bajío es especial, pues aunque tiene más de medio siglo de historia, este se ha conservado intacto desde que Carmen ‘Titita’ Ramírez hizo los cambios en los platillos.
“El menú nunca ha cambiado desde que abrió, hay guisados que se hacen todos los días, pero la carta es la misma”, compartió María Teresa, hija de ‘Titita’ en el festival Latino Gastronomic.
Los precios van de los 45 pesos (por la empanada de plátano) a 485 pesos (por el pulpo a la veracruzana, en escabeche o al mojo de ajo). Si decides comer aquí, debes considerar que el costo promedio es de entre 250 pesos y 500 pesos por persona.

Antojitos de Banqueta
- Empanada de plátano (1 pza, 80 g): 45 pesos
- Guacamole (150 g): 105 pesos
- Chicharrón (50 g): 50 pesos
- Panuchos yucatecos (3 pzas, 270 g): 109 pesos
- Taco de lengua (50 g): 104 pesos
- Garnachas orizabeñas (6 pzas, 300 g): 134 pesos
- Gordita rellena de carnitas (1 pza, 150 g): 92 pesos
- Gorditas infladas de frijol (3 pzas, 120 g): 75 pesos
- Gorditas rellenas de requesón o frijol (2 pzas, 140 g): 87 pesos
- Sopes de pollo, queso o chicharrón (2 pzas, 150 g): 89 pesos
- Manitas de cerdo (2 pzas, 580 g): 180 pesos
- Tostadas michoacanas (6 pzas, 160 g): 81 pesos
- Doradas de jaiba (3 pzas, 300 g): 203 pesos
- Pescadillas de minilla (3 pzas, 300 g): 149 pesos
- Quesadilla de flor de calabaza (1 pza, 85 g): 57 pesos
- Quesadilla de flor (35 g): 76 pesos
- Carnitas con queso (1 pza, 80 g): 80 pesos
- Quesadilla de queso, frijol, requesón o chicharrón (1 pza, 75 g): 52 pesos
- Cochinita pibil (1 kg): 816 pesos
Ensaladas
- Ensalada El Bajío (250 g): 135 pesos
- Ensalada verde (160 g): 119 pesos
- Ensalada de nopalitos (200 g): 127 pesos
- Ensalada de nopalitos con queso panela asado (290 g): 172 pesos
- Queso panela asado (340 g): 184 pesos
- Verduras al vapor con queso panela asado (350 g): 173 pesos
Sopas, Caldos y Arroces
- Mole de olla de res con verduras (700 ml): 366 pesos
- Mole de olla de cerdo con verduras (700 ml): 306 pesos
- Caldo de mole de olla con verduras (400 ml): 132 pesos
- Caldo de pollo (400 ml): 129 pesos
- Caldo Xóchitl (400 ml): 137 pesos
- Sopa de fideo seca (190 g): 117 pesos
- Sopa de fideo caldosa (400 ml): 115 pesos
- Consomé de barbacoa (400 ml): 137 pesos
- Arroz rojo a la mexicana (200 g): 103 pesos
Nostalgia de Provincia
- Tortitas de huauzontle (2 pzas, 240 g): 248 pesos
- Enchiladas con mole Xico (3 pzas, 450 g): 242 pesos
- Pierna y muslo de pollo con mole (380 g): 230 pesos
- Pierna y muslo de pollo asada (380 g): 205 pesos
Platos principales
- Pechuga de pollo con mole Xico (300 g): 283 pesos
- Pechuga de pollo asada (200 g): 257 pesos
- Lengua de res a la veracruzana (150 g): 415 pesos
- Pulpo a la veracruzana, en escabeche o al mojo de ajo (400 g): 485 pesos
El Bajío de Siempre
- Carnitas: de los 52 pesos (por un taco) a los 816 pesos (por un kilo)
- Barbacoa: de los 80 pesos (por un taco) a los 1,367 pesos (por un kilo)
- Barbacoa sobre nopal asado (200 g): 349 pesos
- Arrachera marinada (230 g): 425 pesos
- Tampiqueña estilo El Bajío (200 g): 402 pesos
- Milanesa de res (200 g): 402 pesos
- Milanesa de pollo (200 g): 257 pesos
- Cecina natural (200 g): 330 pesos
- Cecina enchilada (200 g): 291 pesos
El Bajío en la actualidad tiene 19 sucursales en diferentes partes de la capital como en la plaza Artz Pedregal, en Mundo E, Miyana, Reforma 222 y Parque Delta, pero una de sus locaciones más emblemáticas es la del centro de la ciudad.

El Bajío del Centro Histórico está dentro de la casa que perteneció a Antonio López de Santa Anna e incluso fue aquí donde pasó sus últimos días antes de morir a los 82 años, enfermo y casi ciego, en 1876, de acuerdo con el Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México.







