Un Tribunal de Justicia en Ensenada declaró culpables a Irineo Francisco, Jesús Gerardo, alias ‘El Kekas’, y Ángel Jesús por el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson, así como del estadounidense Carter Redd Rhoad.
Estos últimos llegaron a Ensenada para realizar actividades de surf y, mientras acampaban, fueron privados de la vida y despojados de sus bienes, como celulares y automóviles.
Después de un mes de juicio, se dictaminó que los tres hombres señalados son plenamente culpables de los delitos de homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja; robo calificado y robo de vehículo de motor ejecutado con violencia. Los acusados permanecían detenidos desde hace más de dos años.
La noche del robo a los surfistas australianos
Durante el juicio se dieron a conocer escalofriantes detalles del brutal crimen. Fue el 27 de abril de 2024 cuando Ary Gisell Silva (sentenciada a 20 años de prisión en 2025), en compañía de Jesús Gerardo, alias ‘El Kekas’, su pareja sentimental de ese entonces, circulaban por un espacio de la delegación de Santo Tomás, donde estaban acampando los surfistas extranjeros.
En ese momento la mujer tuvo contacto con los jóvenes, observó que tenían celulares modernos y llantas de buena calidad en sus autos, detalles que compartió con ‘El Kekas’ para que les robara.
Posteriormente, Gisell Silva declaró que su pareja sentimental le confesó que llegó con una pistola 9 milímetros a la casa de campaña donde estaban los extranjeros. Al verlo, comenzaron a lanzarle sus pertenencias para evitar que los agrediera. Uno de ellos le suplicó por su vida, pero el presunto agresor no atendió la petición.
El veredicto fue recibido con cierto alivio por Martin y Debra Robinson, padres de los hermanos australianos, quienes reconocieron en un comunicado que la decisión “supone un momento significativo en nuestro largo y doloroso camino en busca de justicia”.
“Ningún resultado podrá borrar jamás esta tragedia, pero esperamos que el día de hoy (con el veredicto de culpabilidad) marque un paso importante hacia la justicia y nos permita seguir honrando sus vidas y a los extraordinarios jóvenes que fueron”, expresó Martin al leer el escrito en el que agradecieron el apoyo de las autoridades locales y los testigos para esclarecer el caso.
La Fiscalía del estado de Baja California solicitó para cada uno de los acusados una “pena ejemplar” de 210 años de prisión, informó a la prensa la titular de la dependencia, Elena Andrade Ramírez. La condena definitiva la anunciará el juez el 16 de octubre.
Con información de AP.







