Hay padres que están dispuestos a hacer cualquier cosa para proteger a sus hijos, incluso seguir su ubicación 24/7 desde su celular. La línea entre el cuidado y la sobreprotección es el punto de partida de Un mal partido, la nueva comedia mexicana protagonizada por Mauricio Ochmann y Loreto Peralta.
La película del director Salvador Espinosa lleva a los cines una situación con la que el mismo Ochmann se identificó en algún momento de su vida: Un padre convencido de que ningún ‘noviecito’ es suficientemente bueno para su la ‘niña de sus ojos’
Mauricio Ochmann interpreta a Guillermo, un hombre que podría encajar en la definición de los llamados padres helicóptero, aquellos que están de ‘mandoncitos’ con sus hijos diciéndoles qué hacer y cómo hacerlo.
Durante la premiere de Un mal partido, Mauricio Ochmann reconoció que uno de los aspectos que más le interesaron del personaje fue la necesidad de aprender a dejar de controlar la vida de su hija.
“La verdad es que desde que leí el guion me gustó mucho ser como el ‘malo’ de la película, el papá que tiene que aprender a soltar, a dejar de ser sobreprotector y confiar en su hija, dejarla ser y decidir”, comentó.
Esta es la historia (sin spoilers) de ‘Un mal partido’
Guillermo es un padre que está a punto de cumplir 50 años, una edad que le ‘aterra’ por una tragedia que ocurrió en su familia.
Mantiene una relación muy cercana con su hija Mía, interpretada por Loreto Peralta, una joven de 19 años con la que se va a jugar tenis constantemente y hacen un “equipazo”, como ellos mismos dicen.
La tranquilidad de Guillermo se ‘rompe’ cuando descubre que su hija tiene un novio en secreto: Martín, interpretado por José Antonio Toledano, un joven despreocupado y excéntrico que estudia ‘Psicología para mascotas’.
Aunque Martín consigue ganarse la simpatía de la familia de Mía, a Guillermo nadie le quita de la cabeza que trae algo ‘entre manos’ y se obsesiona con descubrir qué es durante un viaje a un campamento en medio del bosque para celebrar su cumpleaños.
La cinta llegó a los cines mexicanos este jueves 8 de octubre y cuenta también con las actuaciones de Ana Layevska, Roberto Duarte y Sara Maldonado.
¿Qué son los padres helicóptero y qué tienen que ver con ‘Un mal partido’?
La actitud de Guillermo recuerda a los ‘padres helicóptero’, término utilizado para describir a quienes ejercen una vigilancia excesiva sobre sus hijos e intentan controlar prácticamente todos los aspectos de sus vidas.
La Facultad de Ciencias de la UNAM explica que estos padres supervisan continuamente las actividades y decisiones de sus hijos, al grado de indicarles qué deben hacer y cómo deben hacerlo.
Esta sobreprotección puede manifestarse de distintas maneras, desde resolver problemas que los hijos deberían enfrentar por sí mismos hasta intervenir en sus relaciones personales.
La Universidad Anáhuac advierte que estas conductas pueden limitar el desarrollo de la autonomía y provocar que los hijos tengan dificultades para tomar decisiones o enfrentar las consecuencias de sus errores.
Mauricio Ochmann y Ana Layevska hablan sobre aprender a soltar a los hijos
Para Mauricio Ochmann, interpretar a Guillermo también significó reflexionar sobre las dificultades que pueden surgir cuando los padres intentan proteger demasiado a sus hijos.
El actor consideró que una parte importante de la paternidad consiste en aprender a confiar en las decisiones que toman, incluso cuando estas no coinciden con las expectativas familiares.
Durante la alfombra roja, recordó que en su adolescencia las relaciones sentimentales estaban sujetas a reglas mucho más estrictas.
“De adolescente crecí en Celaya y ahí echar novio era estar en la banqueta porque el papá no te dejaba entrar a la casa”, relató.
Ana Layevska, quien interpreta a la madre de Mía, explicó que su personaje tiene una actitud mucho más relajada frente a las decisiones sentimentales del personaje de Loreto Peralta.
“Mi personaje es la mamá hippie, cool, que trata de sobrellevar la relación de su hija (...) Como cualquier mamá, papá, queremos lo mejor para nuestros hijos y lo vamos sorteando. No siempre tomamos las mejores decisiones, pero lo intentamos”, señaló.
Layevska también reflexionó sobre si se pondrá en un ‘plan tipo Guillermo’ cuando sus hijos comiencen a llevar a sus novias o novios a casa.
“Todavía no sé a este grado cómo reaccionaría con los novios o novias de mis hijos. Será la tendencia de querer lo mejor, aconsejarles, pero dejar que tomen sus decisiones”, explicó.
La actriz destacó que uno de los principales mensajes de la película consiste en evitar los prejuicios y permitir que los jóvenes construyan su propia identidad.
“Que sean auténticos. Finalmente, es el aprendizaje que viene a darnos Martín”, agregó.







