CHICOLOAPAN, Edomex.- Padres de familia y vecinos de la unidad habitacional Real de Costitlan en Ara 2 en el municipio de Chicoloapan bloquearon este jueves 5 de noviembre los accesos de la Escuela Primaria “Josefa Ortiz de Domínguez”, para exigir la destitución inmediata de la plantilla directiva luego de que un menor de seis años, identificado como Mateo, perdiera la vista de un ojo tras ser agredido con un lápiz por un compañero de clase.
Los manifestantes mantienen cerrados los portones del plantel educativo con cartulinas para exigir explicaciones a la directora sobre el protocolo médico omitido tras la agresión violenta ocurrida durante las clases.
El contingente de tutores recrimina a la administración escolar y al Ministerio Público local por negarse a recibir la denuncia penal presentada por la madre del pequeño, obligando a los familiares a movilizarse para impedir que el caso quede impune.
La indignación comunitaria creció a lo largo de la mañana mientras las autoridades de la Secretaría de Educación del Estado de México (EMX) demoran su arribo a la zona de la protesta.
Decenas de padres de familia manifestaron su temor por la integridad física de sus hijos ante la falta de supervisión en las aulas de clase.
Acoso ignorado y una emergencia mal gestionada
Mateo sufría agresiones verbales y físicas constantes por parte de su compañero de segundo grado, de acuerdo con las denuncias hechas públicas por su madre en redes sociales, quien señaló que la profesora encargada del grupo, Karen Merino Delgadillo, hizo caso omiso a las advertencias previas sin aplicar sanción alguna.
La falta de intervención docente derivó en un ataque directo donde el menor recibió un impacto de lápiz en el ojo, requiriendo una cirugía reconstructiva de urgencia tras la gravedad de la herida.
La docente responsable minimizó la lesión y el dolor del estudiante, omitiendo dar aviso oportuno a los servicios de emergencia e impidiendo que el infante recibiera los primeros auxilios adecuados.
Un diagnóstico desgarrador enfrentó la familia al confirmarse que el pequeño perdió permanentemente la vista del órgano afectado y requerirá una segunda intervención quirúrgica para mitigar el daño tisular.
La omisión del personal directivo encendió las alarmas entre la comunidad escolar, que exige la suspensión definitiva de la docente a cargo del grupo.
Trabas burocráticas e impunidad en el Ministerio Público
Negativas constantes y trabas institucionales enfrentó la madre de la víctima al intentar formalizar la denuncia correspondiente ante las autoridades ministeriales mexiquenses.
El rechazo inicial para iniciar la carpeta de investigación por negligencia escolar y lesiones calificadas provocó que los padres de familia tomaran las instalaciones del plantel como única vía para hacer escuchar sus reclamos.
Organismos de protección a la niñez y colectivos de padres exigieron la intervención directa de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para deslindar responsabilidades penales contra quienes resulten responsables.
La comunidad de Chicoloapan advirtió que no liberará las instalaciones escolares ni permitirá el reingreso de las autoridades educativas hasta que se garanticen sanciones ejemplares y la reparación integral del daño para el pequeño Mateo.







