Esta vez no fue unánime: La Reserva Federal votó por dejar la tasa de interés sin cambios en un rango de 3.75-4 por ciento a pesar de que “la inflación sigue siendo elevada” en Estados Unidos.
“La recopilación de más información ayudará al Comité Federal de Mercado Abierto a determinar la orientación de la política monetaria adecuada para garantizar que la inflación regrese, de manera oportuna, al objetivo del 2 por ciento”, dijo la Fed en un comunicado tras su reunión de este miércoles 28 de octubre.
Los gobernadores Lisa D. Cook y Beth M. Hammack votaron en contra de la decisión de la mayoría de la Fed, pues propusieron subir la tasa e 25 puntos base.
La decisión de la Fed de ‘congelar’ la tasa se produce menos de una semana antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Los demócratas parten como favoritos para obtener la mayoría en la Cámara de Representantes y cuentan con ventaja en varias contiendas clave para el Senado gracias al descontento por el aumento del costo de vida traído por la guerra en Irán.
Inflación en EU, en su nivel más acelerado de 2026
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en septiembre su mayor aumento en cinco meses. Este incremento se debió principalmente al alza de los precios de la energía, pero el informe también mostró una inflación generalizada en bienes y servicios.
Los responsables de la política monetaria recibirán nuevos datos el próximo jueves 29 de octubre, cuando la Oficina de Análisis Económico (EBA) publique la lectura de septiembre del índice de precios al consumo personal, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal.
El fuerte gasto de los consumidores y la intensa inversión en inteligencia artificial también siguen impulsando el crecimiento. Los economistas prevén que las cifras que se publicarán muestren que la economía estadounidense creció a un ritmo anualizado sólido de alrededor de 3.2 por ciento en el tercer trimestre.
Así subieron y bajaron las expectativas sobre la tasa de la Fed
Las expectativas de los inversionistas dieron un giro en cuestión de semanas. Después de que la Fed subió su tasa en septiembre, el mercado veía probable que repitiera la medida en octubre.
De hecho, las apuestas por un nuevo incremento superaron 70 por ciento, de acuerdo con los precios de los futuros sobre los fondos federales, instrumentos que permiten conocer las expectativas del mercado.
Sin embargo, el panorama cambió cuando dos integrantes con derecho a voto en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, y Philip Jefferson, vicepresidente de la Reserva Federal, señalaron que el aumento de septiembre había dado margen para evaluar la evolución de la economía antes de tomar otra decisión.
Sus declaraciones redujeron las expectativas de un nuevo ajuste. Las apuestas por un incremento se habían desplomado a menos del 10 por ciento para este miércoles 28 de octubre.
Con información de Bloomberg




