La organización Coalition for a Prosperous America (CPA) pidió al Gobierno de Estados Unidos mantener e incluso ampliar los aranceles al aluminio y sus manufacturas provenientes de México y Canadá durante la revisión del T-MEC, al considerar que las reglas de origen del tratado no sustituyen la protección comercial que brindan los gravámenes.
La petición refleja la presión que diversos sectores manufactureros estadounidenses buscan ejercer sobre la administración de Donald Trump rumbo a la renegociación del T-MEC, con el objetivo de impedir que México y Canadá conserven un acceso preferencial al mercado estadounidense para productos de aluminio.
“Esta es una industria estratégicamente esencial que Estados Unidos debe proteger”, afirmó Jeff Ferry Toomey, integrante de CPA. “Canadá y México no deberían tener una vía indirecta para importar extrusiones de aluminio con ventajas arancelarias a Estados Unidos, mientras que nuestros propios fabricantes de extrusiones pagan precios con aranceles exorbitantes por su metal. Las reglas de origen no sustituyen la protección arancelaria real. El Departamento del Tesoro y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos no deberían tratarlas como si fueran lo mismo”, sostuvo.
¿Cuál es la propuesta de la CPA sobre el aluminio?
En un informe difundido por la organización, CPA propuso que Estados Unidos preserve y aumente los aranceles sobre productos de aluminio ubicados en las etapas posteriores de la cadena de suministro, con tasas que compensen el mayor costo que enfrentan los fabricantes estadounidenses.
Asimismo, solicitó rechazar cualquier exención arancelaria para productos derivados del aluminio procedentes de México y Canadá, incluyendo extrusiones, tubos, estructuras y otros bienes manufacturados, lo que implicaría eliminar el trato preferencial que actualmente reciben dentro del comercio regional.
La organización también planteó endurecer las reglas de origen del T-MEC para que funcionen únicamente como un mecanismo de verificación y no como un sustituto de los aranceles.
En ese sentido, propuso establecer sistemas auditables y en tiempo real que permitan rastrear el origen del metal desde la fundición y el moldeo hasta la cadena de custodia, en lugar de depender de certificaciones documentales.







