Trabajadores del Poder Judicial de la Federación iniciaron la madrugada de este viernes 6 de noviembre un paro de labores y cerraron con cadenas la sede de San Lázaro, en protesta contra las nuevas evaluaciones derivados de la reforma judicial, pues consideran que podrían poner en riesgo sus empleos y derechos laborales.
Los inconformes exigen respeto a su antigüedad, estabilidad laboral y garantías para conservar sus puestos, ante la aplicación de exámenes que, aseguran, no contemplan su experiencia y preparación profesional.
Por esta razón, los trabajadores advirtieron que mantendrán el bloqueo por tiempo indefinido, mientras que distintas convocatorias señalan que las movilizaciones se extenderán a por lo menos 17 estados del país.
Además, se prevén concentraciones para este viernes en diversas Sedes del Poder Judicial de la Federación en CDMX, por lo que es necesario tomar en cuenta los tiempos de traslado.
¿Por qué protestan los trabajadores del Poder Judicial?
La inconformidad se extendió también a Morelos, donde más de mil trabajadores del PJF, adscritos al Décimo Octavo Circuito, suspendieron labores este jueves para manifestarse contra los criterios establecidos para evaluar su desempeño.
Gloria Teresa Hernández García, trabajadora del Poder Judicial, explicó que la movilización no responde a una negativa a ser evaluados, sino a las condiciones bajo las cuales se pretende aplicar el examen.
De acuerdo con los trabajadores, la entrada en vigor de estos mecanismos contraviene lo establecido en el artículo décimo transitorio de la reforma judicial y podría comprometer tanto su estabilidad laboral como los derechos que han adquirido durante sus años de servicio.
También cuestionan que las nuevas disposiciones puedan afectar la permanencia de trabajadores con experiencia y preparación dentro de la institución.
Trabajadores del Poder Judicial niegan defender privilegios
Los empleados del Poder Judicial rechazaron que las movilizaciones tengan como propósito conservar privilegios o colocarse por encima de otros trabajadores.
Afirmaron que buscan condiciones que les permitan desempeñar sus funciones con independencia, profesionalismo y dignidad, sin que los cambios derivados de la reforma judicial impliquen la pérdida de derechos laborales.
Advirtieron que las modificaciones a sus condiciones de trabajo podrían tener consecuencias que van más allá del ámbito salarial, pues también involucran la experiencia y autonomía de quienes realizan distintas tareas dentro del sistema de justicia federal.
Finalmente, insistieron en que el paro no es una protesta contra la ciudadanía, sino una manifestación en defensa de las condiciones que consideran indispensables para mantener un Poder Judicial profesional e independiente.
Con información de Quadratín







