Los agentes de una unidad de élite del Gobierno de Felipe Calderón no daban crédito a lo que estaban viendo: Vicente Zambada Niebla, uno de los ‘príncipes’ del Cártel de Sinaloa, estaba en el Hotel Sheraton de la Ciudad de México.
Y lo que más atónito dejó al equipo que seguía a ‘El Vicentillo’ en la Ciudad de México fue ver que el capo estaba reunido con dos agentes de Estados Unidos. “¿La DEA, en un hotel con narcos? Es una traición”.
Esta anécdota forma parte de La Caída del Mayo, documental de Netflix, dirigido por Darren Foster y Miguel Fernández Flores, y que la plataforma de streaming lanzó el pasado 29 de octubre.
Con la ayuda de testimonios de periodistas, fiscales, agentes e incluso exnarcotraficantes, la serie narra el ascenso de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, el ‘cerebro’ del Cártel de Sinaloa, y su caída cuando fue traicionado por Joaquín Guzmán López en el rancho Huertos de Pedregal en Culiacán.
¿Dónde fue arrestado ‘El Vicentillo’? ‘Empezó a decir que lo dejaran ir’
Para el documental, Foster y Fernández Flores entrevistaron a un exagente de Inteligencia de México, cuyo rostro e identidad nunca son revelados.
De acuerdo con el sujeto, durante el sexenio de Calderón y la llamada ‘guerra contra el narcotráfico’, el Gobierno tenía una unidad de agentes de élite que recibían capacitación de agentes de EU y tenían la misión de “ir contra las verderas cabezas del Cártel de Sinaloa”.
“Los gringos ofrecieron entrenamiento y veteo para hacer unidades de élite que entrenaron allá, con la DEA, el FBI e incluso a CIA”, afirmó.
Fue esta unidad la que en marzo de 2009, recibió el ‘pitazo’ de que ‘El Vicentillo’ iba a viajar al entonces Distrito Federal, un movimiento que extrañó a los agentes pues sabían que el Clan Zambada difícilmente salía de Sinaloa.
Tras la reunión con agentes de la DEA en el Hotel Sheraton, el equipo de agentes que seguía a Zambada Niebla lo capturó el 18 de marzo de 2009 en la colonia Lomas de Pedegral, al sur de la Ciudad de México.

“De inmediato (’El Vicentillo’) le empezó a decir a todo el mundo que le hablaran a la DEA, que él tenía un acuerdo de inmunidad, que lo tenían que dejar ir”, contó el exagente.
Casi un año después, en febrero de 2010, México extraditó a ‘El Vicentillo’ a la Unión Americana. Michael Ferrara, exfiscal estadounidense entrevistado para La Caída del Mayo, detalló que para ese entonces la Administración de Barack Obama ya tenía un caso armado contra el primogénito de Ismael ‘El Mayo’ Zambada gracias a los gemelos Margarito y Pedro Flores, miembros del Cártel de Sinaloa que acordaron cooperar con EU.
¿Cómo fue que EU usó a ‘El Vicentillo’ para convencer a ‘El Mayo’ de entregarse?
Las autoridades de Estados Unidos intentaron ‘doblar’ a ‘El Mayo’ Zambada con llamadas entre el líder del Cártel de Sinaloa y su ‘mijo’, quien fue recluido en el Centro Correcional Metropolitano de Chicago.
“Hay un episodio interesantísimo [...] en el cual él (‘El Mayo’) tiene una conversación con los abogados de Estados Unidos, donde le piden que se rinda de alguna manera y que cambie su lugar con Vicente Zambada”, dijo Miguel Fernández Flores en entrevista con El Financiero.
Según el relato de Michael Ferrara, las autoridades instalaron un sistema telefónico especial en la cárcel de Chicago para que ‘El Mayo’ pudiera comunicarse con su hijo cuando se “sintiera lo suficientemente seguro”.
Durante una de esas conversaciones, ‘El Vicentillo’ le confesó a su padre que no estaba bien en prisión y le dijo que había una forma en la que podía apoyarlo: Si se entregaba a las autoridades de EU.
En una siguiente llamada, ‘El Mayo’ tomó precauciones para evitar que las autoridades identificaran su ubicación: Se comunicó desde un avión que sobrevolaba una antena de telefonía celular y, al terminar, arrojó el aparato por la ventana.
Para Miguel Fernández Flores, las llamadas entre ‘El Vicentillo’ y su padre mostraron que a pesar del amor que ‘El Mayo’ sentía por el mayor de sus hijos, no estaba dispuesto a dejar el negocio del narcotráfico.
“Él, en algún momento, dice que no. Entonces, esa relación familiar también encuentra un límite”, dijo.
Darren Foster, codirector de La caída del Mayo, confesó que esta fue una de las historias que más le sorprendió durante los cerca de dos años que les tomó producir el documental.
“Para mí, una de las mayores revelaciones de esta serie es que existen conversaciones entre narcotraficantes de alto nivel y el Gobierno de Estados Unidos, que supuestamente son enemigos”, afirmó.




