Brenda Quevedo, acusada de participar en el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace, continuará su proceso penal en libertad luego de que un juez federal ordenara retirar el brazalete electrónico y poner fin al resguardo domiciliario que cumplía desde 2024.
La decisión fue tomada por el Primer Juzgado de Distrito en Materia Penal en la Ciudad de México, luego de una audiencia que se prolongó durante más de 12 horas. La defensa de Quevedo solicitó revisar las medidas cautelares que le fueron impuestas después de que, en junio de 2024, se modificara la prisión preventiva que había cumplido durante más de 15 años.
Tras dicha resolución, el juez determinó retirar el resguardo domiciliario, el brazalete electrónico y la custodia permanente de la Guardia Nacional. También dejó sin efecto la restricción que le impedía salir de la zona conurbada.
Sin embargo, el proceso penal en su contra continúa. El juez mantuvo algunas medidas cautelares, entre ellas la prohibición de acercarse a la parte acusadora y la obligación de presentarse a firmar cada cuatro meses. También deberá solicitar autorización judicial si pretende salir del país.
¿Por qué Brenda Quevedo seguirá su proceso en libertad?
Durante la audiencia, la defensa presentó más de 40 datos de prueba para argumentar que las circunstancias que originalmente habían sustentado las restricciones habían cambiado.
Uno de los elementos señalados fue el fallecimiento de Isabel Miranda de Wallace, madre de Hugo Alberto Wallace, quien había sostenido que existía un riesgo para su integridad y que había recibido amenazas relacionadas con el caso.
De acuerdo con el periodista Arturo Ángel, la defensa planteó que esta circunstancia modificaba uno de los motivos considerados para mantener en prisión preventiva a Quevedo.
Los abogados también argumentaron que Quevedo había cumplido las medidas cautelares durante los últimos dos años sin incidentes y que su comportamiento había sido respetuoso de las medidas impuestas.
La defensa expuso, además, que la mujer enfrenta distintos padecimientos de salud y requiere atención médica especializada. Este argumento fue cuestionado por los representantes de la familia Wallace, quienes señalaron que había recibido atención médica en el tiempo en que estuvo en prisión y en su arraigo domiciliario.
La Fiscalía General de la República (FGR) y los asesores jurídicos de la familia Wallace se opusieron a la modificación. Según el periodista, argumentaron que la muerte de Isabel Miranda no eliminaba el supuesto riesgo para otros integrantes de la familia y cuestionaron que hubiera desaparecido el riesgo de fuga.
Caso Wallace: denuncias de tortura y violaciones al debido proceso
El caso contra Brenda Quevedo comenzó hace casi dos décadas y hasta ahora no existe una resolución definitiva sobre su responsabilidad penal.
Quevedo fue detenida el 28 de noviembre de 2007 en Estados Unidos y posteriormente extraditada a México. Antes de obtener el resguardo domiciliario, permaneció más de 15 años en prisión preventiva.
En 2023, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación en la que reconoció violaciones al debido proceso y señaló actos de tortura física y sexual contra Quevedo. En 2025, el organismo emitió otra recomendación relacionada con presuntas violaciones a los derechos humanos de sus familiares.
Asimismo, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria determinó en 2020 que Quevedo había sido víctima de una detención arbitraria y que sus derechos habían sido vulnerados.







