Sobremesa

Lazzeri: el embajador del Bienestar

La participación de Roberto Lazzeri en la firma de acuerdos bilaterales para combatir el lavado de dinero convive con los cuestionamientos que existen en México sobre contratos y negocios autorizados por el ahora diplomático cuando fue funcionario en áreas hacendarias en México.

A tres meses del nombramiento de Roberto Lazzeri como embajador de México en Washington, hoy hay trágicamente más dudas que certezas de que con su llegada tendríamos una mejor relación con el gobierno de Donald Trump.

(Especial)

Café con piquete

Mientras nuestro socio comercial más importante trae en jaque al gobierno de Sheinbaum entre tibias loas y graves señalamientos que confunden a los atribulados negociadores comerciales encabezados por Marcelo Ebrard, así como a nuestras cúpulas de seguridad, la participación de Lazzeri en la firma de acuerdos bilaterales para combatir el lavado de dinero convive con los cuestionamientos que existen en México sobre contratos y negocios autorizados por el ahora diplomático, de 43 años, cuando fue funcionario en áreas hacendarias en México.

Porque, si bien Lazzeri fue testigo de la Declaración de Intención entre la UIF y Homeland Security Investigations, cuyo objetivo es ampliar el intercambio de información y fortalecer la investigación de los recursos utilizados por organizaciones criminales, en México surgen preguntas incómodas.

(Especial)
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Acomódese en su sillón

Durante su gestión en la banca de desarrollo se habrían contratado empresas del sector médico que sus críticos identifican con el llamado “Cártel de la Salud”, al que se atribuyen presuntas irregularidades en servicios a empleados de instituciones federales.

Pero esos señalamientos van más allá. A dicho grupo se le acusa de posibles vínculos con una red denominada “Ecosistema de Andy”, en la que han sido mencionados públicamente Andrés Manuel López Beltrán; Antonio Martínez Dagnino, del SAT, y Carlos Torres Rosas, quien fuera nada más y nada menos que secretario técnico de Andrés Manuel López Obrador. O sea, el hijo, su amigo y el exjefe de gabinete: para que luego no anden inventando que el segundo piso es diferente al primero, ¿eh?

También existen dudas sobre empresas que habrían continuado operando y obteniendo contratos públicos pese a presuntos incumplimientos y señalamientos relacionados con instituciones como el IMSS, del también cuestionado Zoé Robledo.

¿Doble discurso?

Leído lo anterior, ¿cómo puede México exigir en el extranjero mayor intercambio de inteligencia financiera para seguir el dinero del crimen, mientras dentro del país persisten dudas sobre contratos y empresas señaladas por posibles irregularidades?

Y ojo: no se trata de condenar sin pruebas, sino de saber qué empresas fueron contratadas, quiénes fueron sus beneficiarios, qué controles se aplicaron y si las operaciones fueron revisadas por las autoridades correspondientes.

Pero eso se ve difícil.

Pues la fiscal carnal Ernestina Godoy jamás investigará a Andy, por obvias razones.

Por lo demás, la figura del principal embajador en todo el Servicio Exterior Mexicano en el mundo es literalmente intrascendente, por decir lo menos. Como estuvo la deslucida semana de México en Nueva York, donde Altagracia Gómez sigue tratando de traer lo que no llega: inversión nueva. Y cómo llegará si, a un año de vida de la Corte del acordeón, esta ya demostró que no es un árbitro justo a la hora de dirimir controversias contractuales en nuestro país o el tema de la iniciativa privada, ¿verdad, Lenia Batres?

¿Qué sapos tragará Lazzeri cuando debe dar alguna explicación del porqué el gobierno que representa no es recíproco con los tratados firmados y envía a los narcopolíticos de Morena como Rubén Rocha Moya, y al contrario ha sido escandalosamente protegido?

Y no es por echarle más limón a la herida, pero su grito de Independencia lo vistió de cuerpo completo. Con tibias y deslucidas arengas que terminaron en la misma pose ramplona de la ‘4T’: defensa de la soberanía, de los “pueblos originarios” y de los migrantes, que más bien se defienden solos. ¡Una vergüenza!

Cómo no mencionar que el embajador lanzó un “viva” a la Norteamérica “unida y humanista”, que no parece estar cerca ni de uno ni de otro lado, a pesar de la necesidad mutua. Como que ahí haría falta un diplomático profesional y experimentado, en vez de un amigo de los mismos cupuleros de la ‘4T’ que, por cierto, está casado con una ciudadana norteamericana. ¿No lo cree así?

Ah, y que no arrastre contratos que, lejos de beneficiar a sus empleados, los ha dejado sin servicio médico, y eso nunca había pasado ni en los tiempos de los neoliberales.

Morelos: transas además de violencia

(Especial)

Los problemas en el maltrecho estado de Morelos no terminan con la terrible situación de inseguridad en la entidad. También hay señalamientos de irregularidades en procesos de contrataciones públicas, como el caso de la empresa MAC Computadoras de Morelos, de Fernando Urrutia, que es señalada por beneficiarse de adjudicaciones directas por más de 30 millones de pesos para surtir a dependencias morelenses como el Instituto Nacional de Salud Pública, Centros de Integración Juvenil A.C., Instituto Nacional de Pediatría y Servicios de Salud del IMSS-Bienestar, entre otras.

Según la querella 91271/2026, hay conflictos de interés, favoritismo o simple incumplimiento de la normativa aplicable, por lo que el asunto ha sido turnado a la UIF, al SAT y a la FGR. ¿Y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno?

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