La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil vuelve a poner el foco en la historia personal del mandatario, quien perdió el dedo meñique de la mano izquierda en un accidente laboral ocurrido en 1964, cuando tenía 17 años y trabajaba como obrero metalúrgico en São Paulo.
La ausencia del dedo fue motivo de confrontación política durante la campaña electoral de 2026. En el segundo y último debate antes de la segunda vuelta, Flávio Bolsonaro llamó a Lula “nueve dedos” durante una discusión sobre la inflación.
El candidato opositor utilizó la lesión para acusar al mandatario de quitarle al pueblo con “nueve dedos” lo que le daba con “una mano”.
La expresión provocó uno de los enfrentamientos más acalorados del debate, celebrado en la televisión Globo. Lula pidió ejercer su derecho de respuesta y exigió que su rival se disculpara tanto con él como con los trabajadores que han sufrido lesiones por la falta de seguridad laboral.
“No voy a permitir que un miliciano me llame ‘nueve dedos’, alguien que nunca trabajó en la vida, que el primer empleo que tuvo es falso”, respondió el mandatario, quien también cuestionó la trayectoria laboral de Flávio Bolsonaro. Después de la reacción de Lula, el candidato opositor pidió disculpas.

Lula transforma accidente en símbolo de su pasado obrero
El accidente que originó la expresión ocurrió cuando Lula trabajaba en la fábrica Independencia, ubicada en el barrio de Vila Carioca, en São Paulo. Se desempeñaba como tornero mecánico y, durante un turno nocturno, una prensa industrial cayó sobre su mano izquierda mientras intentaba colocar una pieza en el mecanismo.
La lesión le aplastó el dedo meñique y obligó a los médicos a amputárselo. Según sus propios relatos, tuvo que esperar hasta la mañana para recibir atención médica.
La pérdida del dedo también tuvo consecuencias personales para Lula. El mandatario contó que durante un tiempo sintió vergüenza por la lesión y que procuraba mantener la mano cerrada o esconderla en el bolsillo para evitar que otras personas notaran su ausencia.
Con los años, comenzó a hablar públicamente del accidente y de las condiciones laborales de los obreros de su generación.
Antes de llegar a la presidencia de Brasil, Lula construyó su trayectoria en el movimiento sindical metalúrgico. Por ello, el accidente forma parte tanto de su historia personal como de su recorrido político.







