Irán volvió a imponer el sábado restricciones al tránsito de embarcaciones por el Estrecho de Ormuz e Israel atacó objetivos en Líbano, socavando las expectativas de un acuerdo de paz inminente promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La República Islámica notificó a los barcos que la vía estaba cerrada al tráfico marítimo, y un superpetrolero reportó disparos, según propietarios de embarcaciones en la zona que pidieron no ser identificados por razones de seguridad.
El caos en el Estrecho de Ormuz —por donde antes de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo— estalló apenas un día después de que Irán afirmara que la vía reabriría al tráfico comercial.
Más temprano, Teherán rechazó la exigencia de Washington de mantener un bloqueo naval hasta que se firme un acuerdo, calificándola como “bandidaje” marítimo.
También surgieron señales de que el alto el fuego en Líbano —vinculado a la decisión de Irán de permitir el tránsito por Ormuz— podría estar debilitándose.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que atacaron a “saboteadores” que se acercaban a sus tropas en violación de la tregua. Estos acontecimientos frenan el creciente optimismo de que Estados Unidos e Irán estaban cerca de un acuerdo amplio para poner fin a una guerra de siete semanas que ha dejado miles de muertos y ha interrumpido las exportaciones energéticas del Golfo Pérsico.
¿Qué han dicho los mandatarios de EU e Irán sobre un alto al fuego?
El viernes, Trump dijo que un acuerdo con Irán podría ser inminente y añadió que trabajaría con la República Islámica para recuperar el “polvo nuclear” del país.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, declaró a la televisión estatal que el uranio enriquecido “es tan sagrado para nosotros como el suelo de Irán, y no será transferido a ningún lugar bajo ninguna circunstancia”.
Este material —que, según Estados Unidos, fue enterrado a gran profundidad tras los bombardeos a instalaciones nucleares iraníes durante la guerra de 12 días del año pasado— es el núcleo de los esfuerzos para poner fin al conflicto, y su destino es clave para cualquier acuerdo más amplio.
El impulso hacia una paz duradera venía en aumento, luego de que Teherán afirmara el viernes que Ormuz estaba abierto al tráfico comercial.
Las primeras grietas aparecieron el sábado con las críticas de Irán al mantenimiento del bloqueo estadounidense.
Poco después, la Marina del Reino Unido informó que una embarcación fue interceptada por lanchas de la Guardia Revolucionaria Islámica antes de recibir disparos, aunque el buque y su tripulación resultaron ilesos.
En un incidente separado frente a las costas de Omán, un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, afirmó que la marina del país “está lista para hacer que los enemigos prueben la amargura de nuevas derrotas”, en un mensaje con motivo del Día del Ejército. No quedó claro si sus declaraciones respondían directamente a la situación en Ormuz.
Irán controla el estrecho y defenderá sus derechos “ya sea en la mesa de negociación o en el campo”, dijo el primer vicepresidente Mohammad Reza Aref, según la agencia semioficial Mehr.
¿Qué hicieron los buques que intentaron cruzar el estrecho de Ormuz este sábado?
Varios buques petroleros dieron media vuelta el sábado tras intentar cruzar el estrecho, aunque no quedó claro el motivo del cambio de ruta.
Otros, sin embargo, intentaron aprovechar la ventana abierta tras el anuncio del viernes. El FPMC C Lord, un buque de gran capacidad cargado con crudo de Qatar y Arabia Saudita, navegaba al sur de la isla iraní de Larak y se dirigía hacia el Golfo de Omán hacia el mediodía del sábado, con destino a Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos.
Un puñado de otros buques petroleros también apuntaban hacia la zona. Más temprano, tres transportadores de gas natural licuado y un buque de productos petrolíferos —algunos sancionados por Estados Unidos— avanzaban hacia el este en el Golfo de Omán, mientras un buque con bandera de Pakistán los seguía a corta distancia. Varios metaneros también se acercaban al estrecho.
“Aunque parece haber un acuerdo a la vista que podría poner fin a la actual ronda de hostilidades entre Estados Unidos e Irán y dar alivio a los mercados energéticos, es poco probable que resulte en una paz total o duradera”, escribieron analistas de Bloomberg Economics, incluida Jennifer Welch. “Estimamos que cualquier acuerdo será limitado y frágil”.







