Es una soleada mañana en el sur de la Ciudad de México. Luego de pasear por el parque La Bombilla, donde durante años estuvo exhibida como atracción la mano en formol del expresidente Álvaro Obregón, la memoria de tu estómago ruge y te lleva al Sanborns de San Ángel, subes sus escalinatas de piedra y encuentras el escenario de hacienda de siempre, digno de Mal de amores y Como agua para chocolate... pero ya no es el Sanborns, es Terraza Cha Cha Chá.
Durante medio siglo, el Sanborns de San Ángel fue un histórico punto de encuentro para la política, la cultura y movimientos estudiantiles, incluso ahí se conocieron Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum (él pagó el café). El lugar cerró en 2020, durante la pandemia, aunque se prometió que solo era un “hasta pronto”, el inmueble de enchiladas suizas del sur no volvió a subir la cortina.

Este año, los fogones se volvieron a encender con Terraza Cha Cha Chá, un restaurante donde el comensal extraviado en el tiempo puede reencontrarse con aquella fuente de su pasado al centro del salón.
Como guías de esta excursión a la nostalgia, nos reciben varios comales, a la vista en el salón principal, donde las cocineras hacen tortillas a mano y ponen molcajetes saciados de salsas, para que te eches un taco calientito, ¡como dios manda!
“A veces llegan con la idea de ir al Sanborns, pero se van muy contentos, más satisfechos de lo que esperaban”, expresa Gerardo Escobar, chef a cargo de esta cocina donde también elaboran panadería artesanal.

Terraza Cha Cha Cha en San Ángel
Los chefs Jorge Guerra y Salvador Reyes, fundadores de Terraza Cha Cha Chá, suelen bromear con que este lugar es “como si San Ángel Inn y El Cardenal tuvieran un hijo en 2026”.
Conectando con la tradición del histórico Sanborns que lo precedió, Cha Cha Cha San Ángel mantiene el concepto inspirado en una cálida hacienda mexicana, con un ambiente familiar, guisados tradicionales y moles que lo diferencian de su hermano mayor frente al Monumento a la Revolución, terraza orientada a la coctelería con vistas panorámicas de la ciudad.

Durante varios años, vimos en redes sociales videos del Sanborns abandonado, escenario donde cientos de chilangos coleccionaron memorias familiares. Así que fue necesario un proyecto de restauración con la misión de respetar la esencia, el cual estuvo a cargo de los arquitectos Andrea Martínez y Mario Salim.
Como si vieras al Titanic salir del fondo del mar, en la remodelación rescataron la cantera original y aclararon las maderas para dar más luz; también se conservaron los vitrales, los techos de madera pintados a mano y la fuente central del salón.

Como novedad, puedes encontrar tres ambientes: en el salón principal late la nostalgia, con sus comales a la vista, acompañados por sus vitrales y la fuente, el corazón del lugar. También hay una luminosa terraza con vista a Insurgentes Sur y destilados 2x1 todos los días; así como una cantina.
“En la zona hay bastante competencia”, expresa el chef Gerardo Escobar, “Yo creo que aquí es como sentir un apapacho (...) buscar una experiencia de sentirte como en casa, con ese sazón tradicional de la abuelita o de la mamá. Buscamos más que nada proyectar eso”.

¿Qué comer en Terraza Cha Cha Chá San Ángel?
En el menú destacan recetas mexicanas con un toque contemporáneo: moles, elaborados desde cero en sus cocinas, sabores del comal como las gorditas de carnitas o el tlacoyo, que aquí se hace con haba verde en lugar de la amarilla que es más usual en las antojerías.
Entre lo más popular, hay barbacoa de picaña, con su consomé al lado; asado de bodas, elaborado con surtida de cerdo en adobo de chiles y frijoles. Cuando hace calor, los aguachiles son muy solicitados. Además, destacan platillos como la crema de chicharrón y las tostadas de atún azul, con poro frito.

Para quienes visitan el restaurante por primera vez, el chef Gerardo Escobar propone un recorrido por algunos de los platillos que representan la cocina de la casa:
- De entrada: alguna de las preparaciones de comal, como gorditas, tlacoyos y sopecitos.
- Plato fuerte: el manchamantel con cerdo (carne cocinada durante 12 horas); o bien, la barbacoa de picaña.
- Postre: cheesecake, preparado al estilo de una tarta vasca y acompañado de crema de galleta Lotus, helado de queso de cabra y membrillo.

¿Cuánto cuesta comer en Terraza Cha Cha Chá San Ángel?
El cheque promedio es de alrededor de 600 pesos por persona. Si se agrega alcohol, podría aumentar a $680 a $750. Además, en la semana hay un menú del día más accesible.
Estos son algunos rangos, considera que las entradas vienen bien servidas, así que te conviene pedir al centro:
- Entradas: de tlacoyo de haba ($85) a tuétanos con esquites ($250). También hay guacamole con chicharrón norteño, sopes de escamoles y más.
- Cevichería: de pescadillas ($175) a tostada de atún ($285). Hay cocteles, variedad de aguachiles y ceviches.
- Sopas y pastas: de crema de chicharrón y sopa de milpa ($185) a sopa tarasca ($205).
- Ensaladas: de ensalada César ($180) a burrata & duraznos ($245).
- Tacos: de Gaonera y de pescado ($180) a de lengua ($220).
- Guisados: de asado de bodas ($275) a puntas de res en salsa pasilla ($285). También, lengua en salsa morita.
- Cortes: de tampiqueña ($435) a filete Chemita ($490).
- Especialidades: de flautas de barbacoa ($285) a Pulpo Maya ($575). Hay variedad de moles, pipián, chamorro y más.
- Cocteles: de Margarita Cha Cha Chá y Paloma Cha Cha Chá ($195) a Martini de Lychee ($205).
- Coctelería cero: de $160 a $160.
- Cervecería: de cervezas nacionales y sin alcohol ($70) a artesanales ($130).
- Aguas frescas: de horchata y jamaica ($40).
- Vinos: de copa de Casali Maniago Pinot Grigio ($175) a botella de Matarromera Ribera del Duero Crianza ($2,210).

¿Dónde está Terraza Cha Cha Chá San Ángel?
Si ya conocías el Sanborns de San Ángel, sabes el camino. Si no, la dirección es avenida Insurgentes 2105, Álvaro Obregón, Ciudad de México.
El establecimiento permanece cerrado los lunes; de martes a viernes abre de 1:00 p.m. a 10:00 p.m., los sábados de 9:00 a.m. a 12:00 a.m. y los domingos de 9:00 a.m. a 7:00 p.m. Cuentan con un área de niños y a personal que los cuida los fines de semana.







