Luis Enrique Barragán Chávez, alias ‘R5′ o ‘El Wicho′ y jefe de una facción de Cárteles Unidos, fue abatido en un operativo de fuerzas federales en Los Reyes, Michoacán, este lunes 31 de agosto.
Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, dijo que hubo un enfrentamiento en la zona y que las autoridades estaba a la espera de la confirmación de la muerte del capo.
“Hay todo un despliegue para combatir y erradicar la extorsión en esta zona en Los Reyes, en la región occidente frontera con Jalisco”, dijo en rueda de prensa.
¿Por qué el Gobierno de EU tenía ‘en la mira’ al ‘R5?
En agosto de 2025, el Departamento del Tesoro ubicó y sancionó a ‘El Wicho’ por su participación en la extorsión a aguacateros de Michoacán en beneficio de Cárteles Unidos, uno de los grupos clasificados como terroristas por la administración de Donald Trump.
El Gobierno de EU ofrecía un recompensa de 3 millones de dólares por información que llevara a la captura de Luis Enrique Barragán Chávez, ubicado como jefe del Cártel de Los Reyes, un grupo parte de Cárteles Unidos. La captura de otro de los líderes de la organización, Alfonso ‘N’, ‘La Quiringua’, desató bloqueos en Michoacán a inicios de este mes.
De acuerdo con el Gobierno de EU, Cárteles Unidos ‘nació’ cuando grupos delictivos de menor tamaño en Michoacán empezaron a unirse para ‘combatir’ a otras organizaciones más grandes como el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Así fue como el Gobierno de EU ‘descubrió’ las actividades ilícitas del ‘R5′
La conexión fue descubierta literalmente por accidente: Las autoridades encontraron una “cantidad considerable” de metanfetamina en un auto que chocó en Knoxville, Tennessee, en 2019. El rastreo los llevó a un domicilio en Atlanta, Georgia, que después los ligó a una red de tráfico de metanfetamina, cocaína y fentanilo liderada por ‘R5′.
Según la investigación del Departamento de Estado, Luis Enrique Barragán Chávez utilizó las ganancias de esas ventas en operaciones contra el Cártel Jalisco Nueva Generación con el objetivo de “proyectar su poder en la zona bajo su control en Michoacán”.
‘El Wicho’ compró armamento pesado, incluyendo minas terrestres y vehículos blindados, e incluso contrató a mercenarios colombianos como parte de sus planes, de acuerdo con EU.
“Barragán estuvo al frente de esas operaciones de combate y se convirtió en un sicario y líder de combate conocido, trabajando estrechamente con otros integrantes de Cárteles Unidos”, destacó el informe.







