La tumba de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, se ha convertido en un punto de interés para visitantes que llegan al panteón Recinto de la Paz, en Jalisco, únicamente para observar el sitio y tomarse fotografías.
A poco más de dos meses de su sepultura, el lugar mantiene un flujo constante de personas atraídas por la notoriedad del líder criminal y por la ostentación de los arreglos florales colocados alrededor del mausoleo.
‘El Mencho’ recibe visitas todos los días en Recinto de la Paz
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, informó que las autoridades mantienen monitoreo aleatorio en la zona, aunque hasta ahora no se han detectado personas armadas ni incidentes relacionados con actividades delictivas.
De acuerdo con el funcionario, la propia administración del cementerio ha reportado la presencia frecuente de visitantes, principalmente jóvenes, que acuden por curiosidad. Entre los asistentes también se ha identificado a personas provenientes de otros estados.
Aunque el Recinto de la Paz cuenta con vigilancia privada y normas internas estrictas, el acceso al panteón permanece abierto al público, lo que permite el ingreso de cualquier visitante sin restricciones especiales.
Arreglos florales llaman la atención
La tumba donde Oseguera Cervantes fue sepultado el pasado 2 de marzo ha sido cubierta con arreglos florales de gran tamaño y diseños elaborados. Entre ellos destacó una corona con la silueta de San Judas Tadeo y una dedicatoria atribuida a Luis Manuel Pelayo Pelayo, alias “El Meño”.
Reportes extraoficiales señalan que “El Meño” es identificado como uno de los operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación en la región Costa Sur de Jalisco y como un hombre cercano al fundador de la organización criminal.
Imágenes difundidas por la Florería Diaroma, encargada de algunos arreglos, muestran la magnitud de las ofrendas colocadas alrededor de la sepultura.
Visitas al ‘Mencho’ incomoda a familias de sepultados en Recinto de la Paz
La presencia de flores y estructuras ornamentales también ha generado inconformidad entre personas que tienen familiares sepultados en el panteón Recinto de la Paz. Usuarios en redes sociales señalaron que algunos arreglos invaden espacios cercanos y afectan tumbas aledañas.
Familiares de otros difuntos cuestionaron además las facilidades otorgadas para mantener decoraciones de gran tamaño, al considerar que existen restricciones para modificar o ampliar otras sepulturas dentro del recinto.




