En el mundo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) registró 85 accidentes aéreos, de los cuales, el 45 por ciento ocurrieron en la región de Norteamérica y el Caribe al cierre del año pasado.
La proporción de accidentes en esta área, en donde se encuentra México, está relacionada con el volumen de la aviación, pero también con una prevalencia cada vez mayor de los accidentes aéreos.
De acuerdo con el reporte de la OACI, Norteamérica registró 39 accidentes aéreos, que ocasionaron la muerte de 79 personas. La región tiene, además, un índice de accidentes mayor a la media del mundo. Mientras que a nivel industria, la ocurrencia de un accidentes es de 2.4 por cada millón de despegues, en América del Norte este índice llega a 3.4 por cada millón de operaciones.
La mortalidad de los accidentes aéreos mundiales aumentó más de 30 por ciento durante el último año según cifras históricas de la organización.
Este registro, es el más alto reportado en el último lustro. La OACI, además, menciona que el año pasado subió 20 por ciento la tasa de mortalidad.
Las cifras muestran una tendencia: la cantidad de accidentes se reduce, pese a que hay una mayor volumen de viajes aéreos cada año, pero los accidentes mortales son más amplios, por lo que si bien los accidentes van a la baja, la cantidad de víctimas aumenta.
Los reportes de las aerolíneas y las investigaciones de los Estados, así como de los fabricantes de aviones y motores permiten categorizar algunas de las causas por las cuales han ocurrido los accidentes aéreos mortales.
El año pasado, en el mundo la categoría de Vuelo Controlado Contra el Terreno fue la causa del 10 por ciento de las víctimas mortales. Este tipo de accidente involucra a una aeronave sin fallas, bajo el control total de pilotos que choca contra el terreno, el agua o alguna elevación.
En segundo puesto, la pérdida de control en vuelo o LOC-I fue la causa del 7 por ciento de víctimas mortales mundiales.
Ante ello, los Estados firmantes del Convenio de Chicago incrementaron su vigilancia sobre estos y otros accidentes mortales o no, que involucran eventos como colisiones, excursiones e incursiones de pista, fallo o mal funcionamiento de sistemas o componentes y turbulencias.
Más de la mitad de los pasajeros aéreos mundiales señalaron estar más preocupados por la sensación generada por el movimiento irregular de las aeronaves durante sus vuelos, según una encuesta de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Aunque las turbulencias severas son poco frecuentes, según la Administración Federal de Aviación (FAA), son la principal causa de lesiones a tripulantes de cabina y pasajeros en accidentes no mortales.
“Las turbulencias pueden ser una experiencia incómoda y desagradable”, refiere la IATA que representa a cerca de 300 aerolíneas en el mundo.

Las investigaciones sobre accidentes aéreos y cómo está trabajando México
La investigación de accidentes e incidentes de aviación exige que los Estados firmantes de la Convención de Chicago indaguen los sucesos con el fin de prevenirlos.
“Uno de los resultados de una investigación de seguridad es un conjunto de Recomendaciones de Seguridad (RS), las cuales pueden dirigirse a los Estados (por ejemplo, el estado de diseño de una aeronave) o a la OACI si los investigadores tienen propuestas de modificación de las disposiciones”, refiere el organismo rector de la aviación comercial.
Además, estas recomendaciones pueden provenir de diversas fuentes, incluidos los estudios de seguridad.
En México, que podría perder la categoría 1 en seguridad aérea, la investigación de accidentes e incidentes aún incumple estándares internacionales, principalmente por los rezagos en los tiempos de respuesta y la falta de transparencia de la autoridad aeronáutica.
Incluso, el gobierno dejó de publicar las estadísticas de accidentes e incidentes oportunamente, además de que el acceso a informes finales o preliminares no está disponible pese a ser mandatorio.







