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Escasez de chips ‘frena’ producción de coches y los modifica

Nissan, Audi y Volkswagen en México suspendieron operaciones por falta de insumos y altos costos logísticos. Los tiempos de entrega superan, en algunos casos, los tres meses, según la marca.

La falta de semiconductores, el encarecimiento de las autopartes, el acero y de los costos logísticos y energéticos obligó a armadoras como Nissan, Audi y Volkswagen a realizar varios paros técnicos en sus plantas en México, además de cambiar su producción, para evitar retrasos de hasta tres meses en la entrega de unidades.

Marco Antonio Bello Andrade, secretario del exterior del Sindicato Independiente de Trabajadores de Nissan Mexicana, planta Cuernavaca en Morelos, señaló que la falta de chips paralizó las operaciones de esa instalación en varias ocasiones.

“Nosotros como planta CIVAC en el estado de Morelos, de Nissan Mexicana, hemos tenido que irnos a un esquema de paro técnico para los trabajadores cuando no nos ha llegado material de los semiconductores”, dijo en conferencia de prensa.

Agregó que esta situación los ha llevado a negociar con los empleados el pago del 50 por ciento de su salario y mantener al 100 por ciento sus prestaciones, para no generarles un impacto mayor.

“El tema de costos por nivel inflacionario nos está pegando, pero ahorita nuestro mayor problema es la cuestión de los semiconductores. De hecho, nosotros venimos de varios paros técnicos durante el año, nuestra plantilla incluso fue afectada al inicio de este año, por la salida de algunos trabajadores”, expuso.

Nissan ha tenido varios paros técnicos no solo en Cuernavaca sino también en Aguascalientes, su mayor sede automotriz, en lo que va del año.

A esta armadora, también se suman otras como Audi y Volkswagen en Puebla, y decenas de empresas en regiones como el Bajío. Además, en el 2021, compañías como Honda, Toyota, Hyundai, Mazda y GM, presentaron también varios paros.


Cambian producción

La crisis mundial de semiconductores ha obligado a las firmas automotrices a reinventar su producción por la escasez de componentes para la entrega de unidades en tiempo.

“Todas las marcas tuvimos que hacer varios ajustes en nuestros planes de producción debido a la falta de semiconductores y a las complicaciones de transporte”, dijo Hideki Takata, director operativo de automóviles de Suzuki, en una presentación la semana pasada en México de su nuevo modelo S-Cross 2023, traído de Europa.

De acuerdo con un reporte realizado por la consultora internacional J.D. Power, en Estados Unidos, principal productor y exportador de vehículos a nivel mundial, la calidad en la fabricación de autos disminuyó 11 por ciento, especialmente en marcas con un alto grado de innovación tecnológica como Tesla, Volvo, Polestar, Chrysler y Audi.

“Esta crisis de los microchips vino a agudizar un poquito la situación de poder producir todas las unidades que estaban demandadas por el mundo, en general. Consideramos que México es un productor clave para el mundo, principalmente para Norteamérica, llegamos a producir menos de lo que producimos antes de la pandemia”, dijo Gerardo Gómez, director general de J.D. Power México.

Agregó que antes de la pandemia la industria se encontraba cerca de los 4 millones de coches producidos y después del Covid se perdió casi 25 por ciento de la producción al llegar a poco más de 3 millones de autos.

Eric Ramírez, director general de Urban Science, indicó que la crisis ha ocasionado que se dejen de vender hasta 3 millones de vehículos nuevos en el mundo, mientras que en México, según datos de la consultora y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), los compradores de automóviles buscan más flexibilidad en los financiamientos.

“Los tiempos de espera en algunos casos son altísimos (...) la estrategia de muchos fabricantes está tendiendo a reducir lo más posible el tiempo de espera”, dijo Ramírez.

Añadió que atrás quedaron los tiempos en los que el consumidor llegaba a una agencia y salía con un coche. “Ahora será más reducido el periodo de espera, pero la gente comprará básicamente bajo pedido”, destacó.

Guillermo Rosales, presidente de la AMDA, puntualizó que la industria espera alcanzar un equilibrio en la producción y venta de autos, con la meta de que en este año se comercialicen más de 1 millón 50 mil unidades, y a partir del próximo año volver a hablar de recuperación.

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