A pesar de los riesgos que penden sobre las finanzas públicas, los gestores de inversión de BlackRock confían en que la Secretaría de Hacienda logrará contener el aumento de la deuda de México para conservar el grado de inversión, lo que permitirá retener los capitales extranjeros en el país.
Sergio Méndez, director general de BlackRock México, y José Luis Ortega, director de Inversiones Activas de la firma, confiaron en un desempeño favorable de la economía del país, a pesar de que la negociación para la renovación del T-MEC no ha resultado conforme a lo esperado.
“Hay riesgos definitivamente en cuanto al grado de inversión; debido a ello, las calificadoras se han alineado en advertirlo, pero el gobierno está tratando de atacar que ese aumento en la deuda suba lo menos posible, para evitar un deterioro mayor, por lo que confiamos en que mantendremos el grado de inversión”, señaló Ortega.
Indicaron que el T-MEC genera incertidumbre y riesgos, pero no hay una inversión de largo plazo que esté dispuesta a irse de forma agresiva. Estimaron que la inversión se mantendría, ya que México mantiene ventajas estructurales, como su integración con EU y Canadá, la disponibilidad de mano de obra calificada, su ubicación geográfica y el potencial para desarrollar proyectos de energía e infraestructura.
Firme interés de BlackRock en América Latina
Los directivos indicaron que tenían una sobreponderación en mercados emergentes y decidieron bajarla a cero para tomar utilidades en Corea y Taiwán. “Pero seguimos estando en AL, ya que la región requiere energía y dispone de muchos commodities”.
Sobre el entorno global, Ortega estimó que la inflación en las economías desarrolladas seguirá siendo persistente, por lo que ve poco probable que los principales bancos centrales reanuden pronto un ciclo agresivo de reducción de tasas.
El escenario base de BlackRock contempla que la Fed mantendrá sin cambios su tasa el resto del año, aunque el principal riesgo es un eventual repunte de la inflación que obligue a nuevos incrementos.
Méndez rechazó que exista una sobrevaloración generalizada de la Inteligencia Artificial, aunque asintió que no todas las empresas vinculadas con esta tecnología serán ganadoras. Explicó que, ante la dificultad para identificar desde ahora cuáles compañías dominarán el mercado, la estrategia de BlackRock consiste en invertir en la infraestructura indispensable para esa revolución tecnológica.
“Nadie puede asegurar qué empresa será la ganadora, pero sí tenemos certeza de que la inteligencia artificial necesitará mucha más energía, centros de datos, capacidad de procesamiento, redes de transmisión y almacenamiento de información”, afirmó.
Subrayó que esos sectores ofrecen mayor certidumbre que intentar seleccionar a los futuros líderes tecnológicos y que la rápida adopción de la inteligencia artificial confirma que se trata de una transformación estructural cuyos efectos se extenderán durante varios años.
“No sabemos quién ganará la carrera tecnológica, pero sí sabemos que el gasto de inversión de las empresas continúa creciendo y eso terminará reflejándose en mayores utilidades”, indicó.
La firma, dijo, mantiene una visión positiva sobre las inversiones en los sectores mencionados y añadió que BlackRock ha ampliado su estrategia de inversión para incorporar esos segmentos, y consideró que México cuenta con oportunidades relevantes por su ubicación geográfica y por la creciente demanda de infraestructura derivada de la integración económica con Norteamérica.
Recalcó que continuarán evaluando oportunidades de inversión conforme se consoliden proyectos que ofrezcan certidumbre y rendimientos de largo plazo. Afirmó que México puede convertirse en uno de los principales destinos de inversión de la región si fortalece su infraestructura, el suministro de energía y las condiciones para el desarrollo de proyectos productivos.







