Estados Unidos buscará endurecer las reglas del T-MEC para limitar el crecimiento de las exportaciones mexicanas hacia su mercado, fortalecer las reglas de origen y establecer mecanismos que reduzcan el déficit comercial con México, adelantó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
Durante una entrevista pública en el Aspen Security Forum, el jefe de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) dejó claro que la revisión del tratado ya no estará centrada únicamente en modernizar el acuerdo, sino en rediseñar las condiciones comerciales para favorecer la relocalización de manufactura hacia territorio estadounidense.
“Tengo un mandato del presidente para encontrar una forma de que, en cualquier acuerdo que hagamos con México, ya sea mediante aranceles, cuotas o cualquier otro mecanismo, podamos controlar ese déficit comercial”, afirmó Greer.
El funcionario sostuvo que el déficit comercial con México “es un problema” y aseguró que refleja distorsiones del sistema comercial global, como subsidios, sobrecapacidad industrial y prácticas comerciales desleales.
“Aunque preferimos importar desde México que desde algunas partes de Asia, todavía necesitamos asegurarnos de que eso esté bajo control”, señaló.
Greer explicó que Washington pretende mantener las cadenas de suministro norteamericanas, pero con un mayor contenido regional y una distribución más equilibrada de la producción entre ambos países.
Uno de los principales objetivos de la negociación será endurecer nuevamente las reglas de origen, particularmente en sectores manufactureros considerados estratégicos.
“Probablemente necesitamos endurecer aún más las reglas de origen para el sector automotriz, pero también debemos hacerlo para otros bienes industriales”, dijo.
Añadió que el gobierno estadounidense ya trabaja con funcionarios mexicanos para identificar industrias que puedan trasladar mayor producción a Norteamérica.
“Estamos trabajando muy activamente con los mexicanos para identificar los sectores que creemos que podemos relocalizar hacia Norteamérica, donde podamos tener más producción en Estados Unidos y una producción complementaria en México, pero eso requiere reglas de origen más estrictas”, explicó.
Greer mencionó que los sectores de electrónicos, farmacéuticos y otros productos industriales forman parte de las áreas donde Washington busca incrementar el contenido regional para reducir la dependencia de proveedores asiáticos.
El representante comercial atribuyó parte del crecimiento del déficit comercial con México a la reconfiguración de las cadenas globales tras la imposición de aranceles a China.
“Muchas empresas pensaron: ‘voy a diversificarme fuera de China y me voy a México para aprovechar esto’. Eso fue lo que decidieron hacer”, comentó.
Sin embargo, sostuvo que el objetivo de la administración Trump es evitar que México funcione como una plataforma de entrada de productos con alto contenido asiático.
Si se cumplen las reglas del T-MEC todavía se puede obtener un trato preferencial, pero ese producto tiene que contener mucho más contenido de Norteamérica", afirmó.
Pese al endurecimiento de la postura estadounidense, Greer calificó como pragmática la actitud del gobierno mexicano durante las conversaciones.
“Va bien con los mexicanos. Son bastante pragmáticos”, dijo al ser cuestionado sobre el estado de las negociaciones.
El funcionario adelantó que una delegación de USTR viajará a México en los próximos días para continuar las discusiones técnicas rumbo a la revisión del acuerdo comercial.




