La Aldea

Desastre en las fiscalías

En la telenovela del piloto que transportó a El Mayo Zambada a los Estados Unidos en julio del 2024 (2 años en estas fechas) hay una serie de datos que no corresponden con declaraciones públicas. Tal vez esa sea la causa del despido de Ulises Lara en la Fiscalía General de la República.

Por momentos parece de opereta. Funcionarios de primer nivel del gobierno federal haciendo declaraciones contradictorias, confusas, llenas de inconsistencias que lo único que provocan es enorme desconfianza. Parece un velo para ocultar, para variar, errores y torpezas en procesos y responsabilidades de fiscales y titulares de unidades de investigación.

En la telenovela del piloto que transportó a El Mayo Zambada a los Estados Unidos en julio del 2024 (2 años en estas fechas) hay una serie de datos que no corresponden con declaraciones públicas. Tal vez esa sea la causa del despido de Ulises Lara en la Fiscalía General de la República. Juzgue usted mismo:

·25 de julio 2024. Traslado, secuestro, operativo para llevar a El Mayo a Estados Unidos.

·Unos días después, Mauro Alberto Núñez Ojeda, El Jando, piloto de confianza de Los Chapitos, es deportado de EU a México, donde, según la Fiscalía, siguió cometiendo delitos.

·11 de febrero de 2025. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, informa en conferencia de prensa que El Jando era el piloto de Los Chapitos y que fue parte de “la célula delictiva” que realizó el traslado.

·Agosto de 2025: El Jando es detenido y entregado a EU con un grupo de otros reos y presidiarios mexicanos (25 en total).

·Julio 2026: La Fiscalía mexicana informa que encontró las carpetas de investigación que investigaban al célebre piloto, lo identificaron y confirmaron que se trató del responsable de pilotear la nave.

La FGR afirma desconocer la identidad del personaje hasta este momento. Resulta absolutamente inverosímil esta cronología de hechos y anuncios públicos. O Ernestina Godoy miente para cubrir las torpezas de su propia fiscalía, dejando al descubierto al mismo secretario de Seguridad, García Harfuch, que un año atrás lo había identificado, o todo es un enredo para mantener la versión de un operativo injerencista de EU.

El gobierno norteamericano lo entregó en 2024, siguió operando en México, fue detenido y finalmente devuelto a Estados Unidos. Nadie quiere hacerse cargo de la ignorancia, torpeza o falta pericial básica al corroborar huellas, bases de datos, registro de voz, etcétera. O Ernestina pretende salir impoluta del affaire del piloto, señalando indirectamente a la Fiscalía anterior.

Más aún. En este afán colectivo de la presidenta al señalar al Consejo de Seguridad, para no mencionar a ningún responsable directo, afirma que ahí se decidió la entrega de esos presidiarios en agosto del 2025. ¿Ahí nadie se dio cuenta de que estaban deportando —sin deportar, porque no hay proceso—, mejor dicho, expulsando al célebre piloto responsable de entregar a El Mayo?

¿No preocupaba como prioridad de seguridad nacional el conocimiento de los detalles del operativo en que el ciudadano Zambada fue entregado a autoridades americanas? ¿No se desgañitó López Obrador en las mañanas exigiendo información, permisos, reportes, planes de vuelos, operativos y participantes?, como si fuera el propio abogado de El Mayo.

Y a todo esto, resulta que lo teníamos, era nuestro, y no sólo lo dejaron ir, sino que lo entregaron. Hay una considerable cadena de errores en el caso, porque seguramente el célebre Jando tendría algunas historias que contar acerca del operativo. ¿Lo interrogaron? ¿Lo sometieron a pruebas y exámenes antes de devolverlo a Estados Unidos?

Me recuerda a los actos circenses de los payasos, que salen a la arena a caerse, tirarse, golpear al de junto, causar un estropicio a la hora de levantarse, todo en un pastelazo que provoca risas estruendosas entre el público.

Esa es la Fiscalía de Ernestina Godoy. ¿Sí sabían quién era y lo dejaron ir? ¿O ahora resulta que encontraron las carpetas que corroboraron y descubrieron —¡Aleluya!— la identidad del piloto? ¡No estaba perdido! Ni siquiera escondido. El gobierno de México se lo entregó a Estados Unidos por una equivocación suprema.

Adiós, Ulises Lara, un personaje de competencia dudosa que ahora, aparentemente, es llamado a cuentas y lo despiden. Si los gobiernos de Morena se deshicieran de los incapaces improvisados que ocupan muchos de sus cargos, me pregunto, ¿con quién se quedarían?

Claudia Sheinbaum puede seguir cada mañana, de forma ya penosa y ridícula, exigiendo a Estados Unidos las famosas pruebas de los narcopolíticos o los detalles del operativo de El Mayo, o de los agentes de la CIA en Chihuahua, pero da la impresión, presidenta, que nadie la escucha del otro lado de la frontera.

Si la fallida estrategia de comunicación pretende construir la bandera nacionalista de defensa de la soberanía, para cuando Washington lance el primer operativo contra narcos o contra narcopolíticos, de poco servirán los discursos y los himnos. Serán necesarias medidas pragmáticas, concretas y específicas para responder al vecino. Eso sí, sin tropezarse, tirar al de junto, pegarle al de atrás y poner en escena estos vergonzosos espectáculos de circo.

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