La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un proceso complejo, cargado de incertidumbre y con riesgos estructurales para la integración comercial de América del Norte, advirtieron especialistas. Los focos rojos no sólo están en los temas tradicionales (energía, reglas de origen o sector laboral), sino en el viraje proteccionista de Estados Unidos y la posibilidad de que el acuerdo trilateral derive en esquemas bilaterales.
Silvia Armendáriz Bárcenas, manager de Trade Compliance en Livingston International, sostuvo que México enfrentará “varios retos” en la revisión del tratado, en un contexto donde EU cuestiona abiertamente las ventajas del acuerdo y endurece su postura comercial.
“Creo que México va a tener varios retos, sobre todo hay algunos sectores, temas de energía, autopartes, laboral, porque recordemos que también traemos ahí algunos temas migratorios que de pronto se entrelazan”, y añadió que, pese a que el T-MEC fue concebido para fortalecer la integración regional, “últimamente hemos visto que esto no ha sido posible con EU”.
La especialista subrayó que el proceso de revisión no garantiza una renegociación exitosa y recordó que Washington ha dejado abierta la puerta a permitir que el tratado llegue a su plazo forzoso sin cambios sustanciales. “Esto es solo una revisión… Estados Unidos ha declarado que igual y si en la revisión no se logra nada, se va a dejar que continúe o que se termine como este plazo forzoso que tiene el tratado y ya dejarlo morir”, advirtió.
Anticipar acuerdos
El principal reto que enfrentará la economía mexicana en 2026 será la revisión del T-MEC, por lo que será conveniente alcanzar acuerdos con los norteamericanos en los meses previos a la revisión, para reducir la incertidumbre, recomendó Janneth Quiroz Zamora.
La directora de análisis económico de Monex, expuso que ante la falta de claridad sobre la relación comercial con Estados Unidos, nuestro principal socio y destino del 83.2 por ciento de las exportaciones totales de México, se han pospuesto decisiones de inversión y proyectos relevantes de infraestructura, lo que habría incidido en un crecimiento del PIB estimado en 2025 inferior a 0.5 por ciento.
Bajo este contexto, será clave alcanzar acuerdos que se anticipen a la revisión del T-MEC, con el objetivo de reducir anticipadamente la incertidumbre y enviar una señal al mercado sobre un posible desenlace favorable para México, enfatizó.
Adicionalmente, en un escenario optimista, sería deseable lograr una reducción parcial de los aranceles vigentes que enfrentan las exportaciones mexicanas, particularmente las del sector automotriz, que representan el 28.3 por ciento de las exportaciones totales y que en septiembre enfrentaron una tasa arancelaria efectiva promedio de 10.71 por ciento. Otra limitante, explicó, será el estrecho margen presupuestal en finanzas públicas.
Si bien en los últimos meses se han observado aumentos importantes en los ingresos presupuestarios totales, estos han sido impulsados principalmente por los ingresos tributarios, mientras que los petroleros continúan registrando caídas de dos dígitos en términos anuales, ante una menor producción petrolera y pasivos financieros de Pemex.
Quiroz consideró que para observar una reducción significativa del déficit en 2026, será clave un crecimiento económico superior al 1.5 por ciento, y una mayor disciplina fiscal, con un gasto efectivo menor al programado.
Prolongan incertidumbre
Óscar Ocampo, analista del IMCO, coincidió en que el desenlace de la revisión dependerá en buena medida del manejo de los aranceles que hoy enfrenta México, particularmente de la Sección 232 y la IEEPA.
“Si México logra exenciones o reducciones significativas, el proceso puede ser relativamente sencillo”, explicó. Sin embargo, advirtió que es poco probable que dichos aranceles se eliminen en el corto plazo.
Ocampo delineó varios escenarios, de los cuales el más factible es que no haya acuerdo y la revisión se prolongue hacia 2027. “Ese escenario prolonga la incertidumbre… no te da certeza de largo plazo, pero al mismo tiempo te da una cierta predictibilidad de las reglas”.
Una renegociación profunda, añadió, es menos probable por los costos políticos internos en Estados Unidos y la necesidad de una Trade Promotion Authority del Congreso, en un año marcado por elecciones intermedias.







