Economía

Arturo Herrera: el economista amante del jazz, los libros, el ajedrez y la bici

El saliente secretario de Hacienda se da tiempo en su apretada agenda para disfrutar de lecturas, trompetistas y andar en dos ruedas.

Para sus colaboradores más cercanos, Arturo Herrera es un devorador de libros, aficionado del ajedrez y un amante del arte y la música, sobre todo del jazz.

Aun en los días más pesados, esos en que hay que armar los Pre-Criterios de Política Económica o el Paquete Económico, Herrera se da tiempo para leer esas “torres de libros” que tiene encima de su escritorio en la oficina de Hacienda o de su buró al lado de la cabecera.

De hecho, es común que Herrera en sus discursos o intervenciones en foros haga referencias a los libros que ha leído, pues asegura que leer le aporta contexto histórico y económico para realizar día a día la función de encargado de las finanzas públicas del país.


Además de la lectura, el todavía secretario de Hacienda disfruta de escuchar jazz, del arte, del cine y de andar en bicicleta, aunque cuando “aterrizó” en Ciudad de México no encontró la misma movilidad que la de Washington D.C., ciudad en la que vivió cuando trabajó en el Banco Mundial.

Estas son algunas “curiosidades” del secretario que, durante la parte más álgida de la pandemia, fue prácticamente diario a la oficina de Palacio Nacional y lo primero que veía en su terminal de Bloomberg era el precio del petróleo y el tipo de cambio.

1. Devorador de libros

Herrera lee de todo, pero en su colección hay principalmente novelas, ficción, textos de política y de economía política y economía global, la mayoría son en inglés. Entre los libros leídos se encuentran “Back From the Brink”, de Alistair Darling, exministro de Hacienda del Reino Unido; “Pep Guardiola. La Metamorfosis”, de Martí Perarnau, y “Amuleto”, de Roberto Bolaño.

Uno de sus libros favoritos es “Capital e Ideología” de Thomas Piketty, pues además de que la obra aborda la desigualdad, uno de los temas en la agenda personal de Herrera, en marzo de 2021 tuvo la oportunidad de dialogar con el economista, lo que significó uno de los momentos más memorables en su paso por Hacienda.


Otro libro de sus favoritos es “The courage to act”, de Ben Bernanke, quien fue presidente de la Fed de 2006 a 2014 y quien fue su profesor durante el doctorado en la Universidad de Nueva York.

2. Gusto por el jazz y películas

El originario de Hidalgo también es fan de este género musical y en su casa tiene centenares de CDs que se resisten a extinguir a pesar de las opciones que hay para tener música en la nube. Los trompetistas predominan en su colección personal.

Su jazzista favorito es el estadounidense Keith Jarrett con su álbum “Autumn Leavers”. Además, gracias a su trabajo en el Banco Mundial, el secretario tuvo oportunidad de conocer a los jazzistas africanos Abdullah Ibrahim y Hugh Masekela. También admira al jazzista estadounidense Dave Brubeck.

Entre su colección también guarda DVDs de “The Bridge”, una serie policiaca sueco-danesa, cuya trama tiene como elemento central el puente que une Dinamarca con Suecia.

El secretario también disfruta de una buena partida de ajedrez y, de hecho, se ha convertido en un promotor, sobre todo entre jóvenes, de ese juego de estrategia y agilidad mental. Durante su gestión inauguró el Centro de Alto Rendimiento de Ajedrez en la Residencia Oficial de los Pinos.

Las obras de arte también tienen un lugar importante en su colección. Destaca una pieza del artista oaxaqueño Francisco Toledo, se trata de un changuito hecho a partir de una radiografía que le habían tomado al propio autor.

3. El biker

Herrera disfruta de andar en bicicleta. La suya está al lado de un librero con discos. Cuando llegó a Ciudad de México intentó usar ese medio de transporte para llegar a Palacio Nacional, salía de su casa con casco y su mochila en la espalda, pero la dificultad que implica atravesar avenidas como Insurgentes o Chapultepec truncó ese anhelo de ciclista citadino.

Para el probable gobernador de Banco de México, la bicicleta es la mejor forma de moverse en algunas partes de la ciudad, además de que es lo mejor para el medio ambiente.