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México se une a la fiebre de prohibir redes sociales a menores: Así comenzó la tendencia en Australia

La prohibición de redes sociales para menores que Australia puso en marcha en 2025 inspiró nuevas restricciones en distintos países, incluido México.

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¿Prohibir redes sociales a menores? Australia inició una tendencia que ya alcanza a Europa. (Fotoarte: El Financiero | Crédito: Shutterstock)

Desde que Australia prohibió a los menores de 16 años utilizar redes sociales a finales de 2025, más de dos docenas de países iniciaron análisis de prohibiciones o restricciones similares, incluido México.

Otros de los países que figuran están en el territorio europeo, así como naciones en desarrollo como Indonesia, Vietnam y Brasil.

Los defensores de estas medidas consideran que representan un cambio fundamental en favor de una infancia alejada de las pantallas. Sin embargo, ya existen dudas sobre la eficacia de la prohibición australiana.

Gigantes tecnológicos como Meta Platforms y Snap recibieron acusaciones por una aplicación deficiente de las restricciones en sus plataformas. Además, muchos adolescentes encontraron formas de evadirlas.


¿Por qué buscan prohibir las redes sociales a los menores?

La preocupación por los efectos del uso excesivo de las redes sociales en los niños creció durante los últimos años, mientras especialistas médicos intentaron explicar el aumento de problemas de salud mental entre los jóvenes, en especial en países occidentales de altos ingresos.

Demandas presentadas en Estados Unidos durante los últimos años sostuvieron que las compañías de redes sociales provocaron daños graves entre los usuarios jóvenes al diseñar plataformas difíciles de abandonar.

Diversos estudios académicos señalaron que un exceso de tiempo frente a las pantallas puede afectar el desarrollo infantil. La exposición excesiva a contenidos digitales de ritmo acelerado puede dificultar la concentración de los niños en actividades lentas y tranquilas.

Además, pasar demasiado tiempo a solas frente a un teléfono inteligente reduce las interacciones humanas que, según especialistas, los niños necesitan para convertirse en adultos seguros de sí mismos, capaces de desenvolverse en el ámbito laboral y establecer relaciones sanas y duraderas.

Las redes sociales también fueron relacionadas con casos de acoso, abuso sexual y extorsión que derivaron en autolesiones y suicidios.

En su libro de 2024, The Anxious Generation, el psicólogo estadounidense Jonathan Haidt relacionó el aumento de los problemas de salud mental entre adolescentes, registrado desde alrededor de 2012, con un cambio social de una “infancia basada en el juego”, dentro del mundo real, hacia una “infancia basada en el teléfono”, con características adictivas.

El libro contribuyó al impulso de la prohibición australiana. Además, varios líderes, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, solicitaron informes de expertos para profundizar en el tema.

Las empresas tecnológicas propietarias de las redes sociales sostienen que mantienen un compromiso con la seguridad de sus usuarios y suelen destacar las herramientas que implementaron durante los últimos años para proteger a los adolescentes.

¿Usar menos las redes sociales hace más felices a los niños?

Las evidencias sobre la relación entre el uso de redes sociales y el bienestar mental de los niños son contradictorias.

Los académicos mantienen un debate sobre el grado en que el aumento de los problemas psicológicos entre los jóvenes de varios países se relaciona con un mayor tiempo en internet o con otros factores, como la presión por el éxito académico y una mayor conciencia sobre los problemas de salud mental, así como un aumento en la detección de estos casos.

Algunos investigadores consideran que las redes sociales se convirtieron en un aspecto importante de la vida social de los niños.

Una encuesta reciente entre unos 30 mil niños europeos, realizada por la London School of Economics, concluyó que “los resultados no respaldan una interpretación sencilla según la cual el acceso a las redes sociales sea claramente seguro o claramente perjudicial”.

¿Cómo funciona la prohibición de redes sociales en Australia?

La legislación australiana exige a los operadores de plataformas como TikTok, Instagram, Snapchat, YouTube, Facebook y X tomar medidas razonables para impedir que los menores de 16 años utilicen sus servicios.

Las empresas deben desactivar o restringir las cuentas de usuarios menores de edad. Muchas recurren a sistemas tecnológicos para verificar la edad.

Existen tres métodos principales. El primero es la verificación de edad, que consiste en solicitar al usuario un documento que compruebe su edad. El segundo es la estimación de edad, mediante datos biométricos como el rostro, la voz u otras características. El tercero es la inferencia de edad, que analiza elementos del comportamiento en internet, como el historial de navegación, las redes de contactos o la elección de palabras, para intentar determinar la edad del usuario.

¿Qué hacen otros países para restringir las redes sociales a menores?

Las medidas aplicadas o analizadas por distintos gobiernos van desde prohibiciones totales hasta la exigencia de autorización parental para que los niños accedan a redes sociales.

También se estudian restricciones al perfilado algorítmico de usuarios jóvenes por parte de las plataformas, con el objetivo de impedir que reciban contenidos personalizados.

En junio, el gobierno de Reino Unido anunció una “prohibición total” para que los menores de 16 años utilicen redes sociales. La propuesta incluye toques de queda digitales a partir de la medianoche y restricciones a funciones como la reproducción automática de videos y los contenidos personalizados para niños.

El gobierno británico señaló que la prohibición, prevista para la primavera de 2027, seguirá el modelo australiano. Sin embargo, todavía no existe claridad total sobre la forma en que las autoridades aplicarán las restricciones.

Al igual que en Australia, las medidas británicas no contemplan, en principio, aplicaciones de mensajería como WhatsApp ni plataformas educativas como Google Classroom.

En julio, Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley para prohibir el acceso de los jóvenes a las redes sociales. La medida entrará en vigor en enero de 2027.

Debido a que, en la mayoría de los casos, la legislación de la Unión Europea permite que únicamente la Comisión Europea imponga multas a plataformas con más de 45 millones de usuarios, la legislación francesa busca coordinarse con la Ley de Servicios Digitales (DSA), que establece responsabilidades para las compañías de redes sociales respecto al retiro de contenidos ilegales.

En Francia, esta responsabilidad incluirá las interacciones de menores de 15 años dentro de las plataformas. La DSA permite a la Unión Europea y a los gobiernos nacionales imponer multas de hasta 6 por ciento de los ingresos anuales globales de un proveedor que incumpla las normas.

La Comisión Europea también analiza distintas medidas que, por ahora, no contemplan una prohibición continental para el uso de redes sociales entre los menores.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planea proponer nuevas reglas que obliguen a un adulto responsable a supervisar el acceso de menores de 13 años a las plataformas. También contempla una prohibición total del tiempo frente a pantallas para niños menores de tres años.

El acceso de los adolescentes de mayor edad quedaría condicionado a la aplicación de determinadas medidas de seguridad por parte de las compañías de redes sociales.

Algunos de los nuevos requisitos de seguridad podrían formar parte de una futura “Ley de Equidad Digital”.

El gobierno de Estados Unidos cuestionó los planes de Reino Unido. La Casa Blanca señaló que una prohibición impondría “cargas desproporcionadas de cumplimiento a las empresas estadounidenses” y probablemente sería ineficaz para impedir que los adolescentes más jóvenes accedan a las plataformas.

¿Funciona la prohibición australiana?

El gobierno australiano informó en enero que cerca de 5 millones de cuentas de menores de edad fueron cerradas durante las semanas posteriores a la entrada en vigor de la prohibición.

Una encuesta realizada en marzo mostró que tres de cada cinco adultos consideraban efectiva la medida.

Sin embargo, investigaciones posteriores ofrecieron un panorama más complejo.

Una encuesta realizada en abril entre más de 700 adolescentes australianos reveló que apenas uno de cada cuatro jóvenes de entre 14 y 15 años permanecía fuera de las redes sociales.

De acuerdo con el regulador australiano, cerca del 70 por ciento de los padres que señalaron que sus hijos tenían cuentas en redes sociales antes de la prohibición todavía reportaban la existencia de una cuenta.

Algunos menores señalaron que no encontraron controles de edad. Otros utilizaron cuentas de adultos prestadas o recurrieron a redes privadas virtuales (VPN), herramientas que ocultan la ubicación del usuario para evadir restricciones específicas de cada país.

En junio, el gobierno acusó a las compañías de redes sociales de no hacer lo suficiente para cumplir con la prohibición.

Además, anunció que duplicaría la sanción máxima por incumplimiento, de 49.5 millones de dólares australianos a 99 millones de dólares australianos, equivalentes a 69 millones de dólares estadounidenses, y otorgaría mayores facultades de supervisión al organismo encargado de la seguridad en internet.

Hasta el momento, ninguna plataforma de redes sociales recibió una multa por incumplir la prohibición.

Un informe publicado a finales de julio por el regulador australiano de seguridad en internet mostró que 81.5 por ciento de los menores de 16 años consultados reportó el uso de alguna red social en marzo. Antes de la entrada en vigor de la ley, la proporción era de 85.9 por ciento.

Los defensores de establecer una edad mínima para el uso de redes sociales sostienen que el cumplimiento total en Australia nunca fue una expectativa realista, que los padres australianos respaldan ampliamente la prohibición y que sus resultados deben evaluarse a largo plazo.

¿Cómo aprenden Reino Unido y otros países de la experiencia australiana?

Los gobiernos de Reino Unido y Francia señalaron que elegirán y aplicarán los métodos de verificación de edad más efectivos, en lugar de dejar esa decisión en manos de las compañías.

Ambos gobiernos solicitaron a sus reguladores nacionales determinar cuáles son los sistemas de verificación de edad más adecuados.

La Unión Europea incluso presentó su propia aplicación de verificación de edad con el objetivo de establecer un estándar para el continente.

De acuerdo con la BBC, el gobierno de Reino Unido, bajo el entonces primer ministro Keir Starmer, analizó la posibilidad de restringir el uso de VPN entre determinados grupos de edad.

Todavía no existe claridad sobre si la propuesta continuará bajo su sucesor, Andy Burnham.

Expertos del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo señalaron que las VPN crean una vía para evadir los sistemas de protección infantil en internet. Sin embargo, la Comisión Europea no contempla, por ahora, regular el uso de estas herramientas.

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