La presidenta Claudia Sheinbaum envió este miércoles 20 de mayo al Senado una iniciativa de reforma constitucional para trasladar las elecciones judiciales de 2027 a 2028 y depurar la selección de los candidatos a jueces a raíz de las críticas surgidas en los comicios del año pasado luego de que personas cercanas al partido gobernante resultaron electas.
A 20 meses de la aprobación de la controversial reforma impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) que implicó una reestructuración total del Poder Judicial, su sucesora plantea una serie de cambios para “mejorar los procedimientos”.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la recién nominada consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, acudieron esta tarde al Senado para consignar el proyecto de reforma constitucional que Sheinbaum anunció a inicios de semana.
¿Qué cambios propone la nueva reforma judicial de Sheinbaum?
Para los especialistas y opositores la propuesta busca corregir las fallas que se dieron en la primera reforma y en los comicios de 2025 que fueron criticados por la baja participación (13 por ciento) y porque muchos de los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte que resultaron electos son cercanos al partido gobernante, lo que alimentó las dudas sobre la pérdida de independencia de la judicatura en México.
El 2 de junio de 2025, los mexicanos eligieron en una inédita y compleja votación unos 2 mil 600 jueces federales y locales en medio de un gran desánimo y el desconocimiento de los candidatos.
En la reforma se estableció que en 2027 se elegirían otros 800 jueces y magistrados federales y 2 mil 800 jueces estatales.
Sheinbaum dijo el lunes que es necesario mover la segunda etapa de la elección judicial porque el próximo año habrá comicios regionales en 17 de los 32 estados para renovar gobernadores, congresos locales, miles de alcaldías y la Cámara de Diputados.
La mandataria explicó en su conferencia matutina que de realizarse las elecciones regionales y judicial en 2027, los electores tendrían que ir a unos centros para votar a los candidatos regionales y a otras casillas para elegir a los jueces y magistrados.
De aprobar el Congreso —de mayoría Morena— los cambios propuestos, las elecciones se realizaría el 4 de junio del 2028 y podrían coincidir con el referendo revocatorio de mandato de la presidenta.
Según explicó Alcalde, el proyecto de reforma prevé la creación de una comisión coordinadora que estará integrada por los representantes de los comités de evaluación de los tres poderes públicos y que se encargará de verificar el cumplimiento de los requisitos legales de los aspirantes y establecer los mecanismos de selección.
La iniciativa también contempla reducir a cuatro personas la lista de aspirantes por cada cargo y luego realizar un sorteo para dejar dos candidatos por cargo y especialidad.
¿Qué dice el gremio sobre la nueva reforma judicial?
La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito dijo el lunes en un comunicado que la propuesta es la “confesión más clara del oficialismo sobre la inviabilidad del diseño original”.
Agregó que la reducción de los candidatos y la “simplificación” de las boletas electorales son “medidas insuficientes” que no resuelven la complejidad del proceso ni evitan que se repitan situaciones como las ocurridas en 2025, cuando muchos de los jueces electos eran cercanos al oficialismo.







