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Los ‘jumpers’ del 11-S: La historia de las víctimas que cayeron de las Torres Gemelas

A 25 años de los atentados del 11-S, la historia de los ‘jumpers’ continúa como uno de los episodios más controversiales de la tragedia de las Torres Gemelas.

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Los ‘jumpers’ del 11-S: ¿Quiénes fueron las personas que cayeron de las Torres Gemelas? (cbp.gov)

Los edificios más altos de Nueva York estaban en llamas. Cientos de personas fueron sorprendidas por el impacto de aviones comerciales secuestrados.

Las imágenes del 11 de septiembre de 2001 fueron impactantes; uno de los momentos más brutales registrados fue el de personas desesperadas que se lanzaron desde lo alto de las Torres Gemelas.

Aquellas víctimas recibieron el apodo de jumpers (saltadores). Durante el supuesto atentado de Al Qaeda, casi 3 mil personas murieron. Se calcula que alrededor de 200 se lanzaron desde los pisos superiores de los edificios.

En una caída libre que se extendía por unos 10 segundos, Richard Drew inmortalizó uno de estos momentos con la emblemática foto “The Falling Man” o “El hombre que cae”, en la que se observa a una persona que cayó desde las alturas del edificio envuelto en llamas.


Algunos medios de comunicación en Estados Unidos optaron por no difundir estas imágenes debido al tabú cultural y religioso sobre el suicidio. Sin embargo, después de años, se discutió si estas muertes se habían catalogado de manera incorrecta.

Margaret Battin, profesora de Filosofía de la Universidad de Utah, aseguró en 2017 que la intención de las víctimas no era quitarse la vida, sino huir de una muerte agónica por incineración o asfixia.

Un salto que reabrió la herida de las víctimas de las Torres Gemelas

Doce años después de los atentados, la memoria del lugar volvió a ser sacudida. La madrugada del 30 de septiembre de 2013, tres hombres ingresaron ilegalmente al One World Trade Center en construcción tras colarse por un hueco en la cerca de seguridad.

James Brady (33 años), Andrew Rossig (34 años) y Marko Markovich (28 años) grabaron el salto con minicámaras en sus cascos y difundieron el video en YouTube, donde superó las 3.5 millones de reproducciones.

La policía neoyorquina los arrestó en marzo de 2014. Aunque fue hasta junio de 2015 cuando un jurado los absolvió del delito más grave de robo, fueron declarados culpables de poner en riesgo a terceros y propiedades.

En agosto de ese año, fueron condenados a pagar una multa de 2 mil dólares y a realizar servicio comunitario.

Durante la lectura de la sentencia, el juez Juan Merchán dictó una condena moral que resonó ampliamente: “Estos acusados empañaron el edificio antes de que abriera y mancharon la memoria de quienes saltaron el 11 de septiembre, no por deporte, sino porque tenían que hacerlo”.

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