Familiares de víctimas del 11-S en Nueva York reclamaron frente a los expresidentes George W. Bush y Barack Obama que no existiera una investigación contra Arabia Saudita por su presunta participación en los ataques a las Torres Gemelas.
“A mi marido, Tom Strada: Se te echa de menos con cada día que pasa. Pero, ¿cómo es posible que hayan pasado 25 años y sigamos sin obtener justicia por el papel que desempeñó Arabia Saudita en su asesinato?“, aseguró Terry Strada, viuda del hombre que falleció en los ataques en Nueva York, saltándose el guión durante el tradicional acto de lectura de nombres de las víctimas.
Strada, que recibió los aplausos de los presentes, acusó a Arabia Saudita de fomentar “una cultura nefasta de terrorismo antiamericano en todo el mundo” y de enviar a agentes “para apoyar a los secuestradores islamistas radicales” que estrellaron aviones en Nueva York, Washington y Pensilvania hace 25 años.
“Sin embargo, durante 25 años, Administración tras Administración -incluidos los líderes presentes aquí hoy-, se optó por proteger a los saudíes en lugar de apoyar a las familias del 11 de septiembre”, afirmó Strada.
Esta es la petición que los familiares de las víctimas del 11-S hacen a Donald Trump
La viuda de Tom Strada dijo que el presidente Donald Trump, quien no estuvo en Nueva York, aún puede cambiar eso.
“Dígales a los saudíes que dejen de mentir. Dígales que, si quieren ser amigos de Estados Unidos, no pueden seguir negando todo esto: Todo el dolor y toda la destrucción que todos hemos sufrido”, apuntó.
Un grupo de familiares de víctimas del 11-S, así como supervivientes de los atentados, presentaron una demanda colectiva contra Arabia Saudita por su supuesta complicidad en los ataques, aunque el proceso no ha llegado aún a juicio, ya que un tribunal federal de apelaciones estudia actualmente un recurso del Gobierno de Riad.

¿Por qué familiares de víctimas del 11-S acusan a Arabia Saudita de participar en ataques?
Una de las piezas claves del caso es un hombre saudí llamado Omar Al Bayoumi, que vivió en Estados Unidos entre 1994 y 2001 y que, entre otras cosas, ayudó a alojar y dio apoyo en California a dos de los cinco saudíes que secuestraron el vuelo 77 de American Airlines contra el Pentágono el 11 de septiembre de 2001.
Distintas pruebas documentales muestran además que Al Bayoumi mantuvo contacto regular con representantes del Ministerio de Asuntos Islámicos saudí y con Anwar al-Awlaki, que acabaría siendo jefe de Al-Qaeda en la península arábiga, durante los años que vivió en Estados Unidos.




