La decisión de Estados Unidos de imponer aranceles del 25 por ciento a Brasil reavivó una disputa comercial con el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a solo meses de las elecciones presidenciales de octubre, con el potencial de influir en el resultado de una contienda profundamente polarizada.
Aunque la administración Trump afirmó que los aranceles, que entrarán en vigor el 22 de julio, responden a prácticas comerciales desleales, su mayor impacto podría ser político.
Lula ha logrado movilizar el apoyo de la opinión pública cuando ha enfrentado presiones comerciales previas de Estados Unidos. En octubre se enfrentará al senador de derecha Flavio Bolsonaro, quien viajó a EU a comienzos de este mes para declarar en contra de los aranceles que entonces estaban siendo evaluados, al sostener que solo favorecerían la reelección del líder izquierdista.
“Los aranceles propuestos recompensarían precisamente a quienes buscan castigar”, escribió Bolsonaro en su presentación ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, o USTR por sus siglas en inglés.
Esos argumentos del hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Donald Trump, aparentemente fueron desestimados durante la investigación estadounidense. Grupos empresariales brasileños critican la medida y advierten que representaría un duro golpe para los exportadores del país.
La investigación, que se prolongó durante un año, “determinó que varias prácticas de Brasil eran irrazonables y discriminatorias, limitando la capacidad competitiva de agricultores, trabajadores, innovadores y exportadores estadounidenses”, señaló la USTR en una publicación en X el miércoles por la noche.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que la medida era necesaria “para corregir estas prácticas comerciales desleales y garantizar que los trabajadores y las empresas estadounidenses puedan competir en igualdad de condiciones”. Agregó en un comunicado que EU sigue abierto a negociar para resolver los problemas identificados.
Amcham Brasil, la Cámara de Comercio Estadounidense para Brasil, señaló que los aranceles colocarían al país entre aquellos con las condiciones más restrictivas para acceder al mercado estadounidense, afectando más de 11.000 millones de dólares en exportaciones industriales y agrícolas.
Las importaciones de café, carne de vacuno y algunos productos derivados del etanol quedarían exentas de los nuevos aranceles, dijo un funcionario a periodistas antes del anuncio. Sin embargo, el etanol sí estará sujeto a las nuevas tarifas. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) también expresó su preocupación y destacó que 20 de los 27 estados brasileños registraron una caída de sus exportaciones hacia EU durante el primer semestre del año.
Popularidad de Lula da Silva mejoró tras ‘ataques’ de EU a Brasil
Aunque la exclusión de algunas de las principales exportaciones brasileñas podría limitar el impacto sobre la mayor economía de América Latina, el efecto político parece más difícil de contener.
La popularidad de Lula mejoró después de presentar la presión de EU como un ataque contra la soberanía de Brasil, y ahora recibió un nuevo argumento para atacar a su rival, cuyo padre estuvo en el centro de los primeros intentos de Trump por imponer aranceles al país.
La campaña de Lula retomará la estrategia que adoptó cuando los aranceles fueron anunciados por primera vez antes este año, a comienzos de junio, instruyendo a sus simpatizantes a utilizar las redes sociales para vincular el aumento de los aranceles con Bolsonaro y reforzar la narrativa de que traicionó al país, según una persona involucrada en el plan.
La campaña planea centrar su mensaje en el eslogan “TariFlávio”, dijo la persona, que pidió no ser identificada porque no estaba autorizada para hablar públicamente sobre la estrategia electoral.
“No deja bien parado a Flavio que su viaje a EU no haya evitado este resultado”, afirmó Dan Pan, economista de Standard Chartered Bank en Nueva York. “Incluso podría darle a Lula más argumentos para atacar a Flavio, dada su estrecha relación con la administración Trump”.
Los mercados reaccionaron con relativa calma a la noticia. El real brasileño abrió a la baja, en línea con otras monedas de mercados emergentes, tras el anuncio de los aranceles estadounidenses.






