El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura del presunto responsable del tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en Washington, a quien calificó como “una persona muy enferma” durante una rueda de prensa esta noche.
Trump explicó que el incidente ocurrió durante la gala de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, cuando un hombre atacó un puesto de control del Servicio Secreto “armado con varias armas” en el hotel Washington Hilton, donde se llevaba a cabo el evento.
El sospechoso estaba armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos, según declaró el jefe interino de la policía de Washington D.C., Jeffery Carroll.
“Fue abatido por miembros muy valientes del Servicio Secreto, y actuaron con mucha rapidez”, afirmó el mandatario quien agregó que se cree que el individuo reside en California.
Trump describió el hecho como “muy inesperado”, aunque destacó la respuesta inmediata de los cuerpos de seguridad como “increíblemente rápida por parte del Servicio Secreto y las fuerzas del orden”.
Agentes detuvieron al sospechoso, quien fue trasladado a un hospital local donde está siendo evaluado. Es acusado de dos cargos de uso de arma de fuego durante un delito violento y un segundo delito de agresión a un agente federal con un arma peligrosa, dijo Jeanine Pirro, fiscal federal de Washington, D.C.
Trump compartió en Truth Social un video del sospechoso durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca de esta noche.
En el vídeo se ve a una persona corriendo por un pasillo donde se encuentran varios agentes de seguridad. Tras pasar corriendo, al menos siete agentes de la ley desenfundan sus armas y lo persiguen.
Agente del Servicio Secreto resultó herido tras tiroteo en cena de corresponsales
Durante el ataque, un agente del Servicio Secreto recibió un disparo “a muy corta distancia con un arma muy potente”, aunque el impacto fue detenido por su chaleco antibalas.
Trump aseguró haber hablado directamente con el agente: “Está muy bien”, dijo, agregando que se encuentra en “excelente estado” y con “muy buen ánimo”.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, confirmó que la agencia ya trabaja en el análisis de evidencia balística, incluyendo un rifle y casquillos, además de entrevistas a testigos.
“Ningún dato es insignificante”, afirmó Patel, quien pidió al público aportar cualquier información relevante.
Trump explicó que originalmente quería permanecer en la cena de corresponsales, pero que las autoridades consideraron necesario cancelar el evento por motivos de seguridad.
“Luché con uñas y dientes para quedarnos, pero lo más seguro era irnos”, señaló.
El presidente también calificó el episodio como “bastante traumático” para la primera dama, Melania Trump.
Finalmente, aseguró que el evento con los corresponsales de la Casa Blanca será reprogramado: “Lo volveremos a hacer”, dijo. “No vamos a permitir que nadie se apodere de nuestra sociedad”, aseguró.







