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Nuevos casos de gusano barrenador en México presionan a ganaderos de EU; Texas, uno de los más afectados

EU ha mantenido en gran medida suspendidas las importaciones de ganado desde México desde el otoño pasado para evitar la propagación del gusano barrenador.

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La presidenta Claudia Sheinbaum también anunció el otoño pasado una inversión de 700 millones de pesos para la producción de carne. (Cuartoscuro) (Carolina Jiménez Mariscal)

La propagación de un parásito letal para el ganado se acelera en México, lo que probablemente prolongará la suspensión de envíos de animales vivos hacia Estados Unidos y endurecerá aún más la oferta de carne de res.

Casi 700 casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo han sido reportados en México este mes, y cerca del 40 por ciento de esas detecciones ocurrieron en la semana que terminó el 2 de abril, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

Estados Unidos ha mantenido en gran medida suspendidas las importaciones de ganado en pie desde México desde el otoño pasado para evitar la propagación de la enfermedad.

“La aceleración en la propagación limita la visibilidad sobre cuándo podrían reanudarse las importaciones de ganado”, dijo Brian Vaccaro, director gerente de Raymond James. “Persisten riesgos de que eventualmente pueda llegar a Texas, lo que podría restringir el movimiento de ganado y presionar adicionalmente la oferta”.


¿Cómo afecta el gusano a los envíos de México a EU?

Los envíos desde México, que históricamente sumaban alrededor de un millón de animales al año, habían ayudado a sostener la oferta de carne de res en Estados Unidos en medio de la reducción de su hato ganadero.

La pérdida de ese comercio ha añadido presión a la cadena de suministro estadounidense, con productores como Tyson Foods, Cargill y JBS cerrando recientemente plantas.

Mientras tanto, los precios de la carne para los consumidores en Estados Unidos permanecen cerca de máximos históricos.

La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, dijo a finales de marzo que el USDA estaba “evaluando una estrategia potencial de reapertura gradual” para reanudar el comercio.

La agencia intentó una reapertura escalonada el verano pasado, pero duró poco debido a que el parásito siguió propagándose.

Texas, el estado más afectado por suspensión

Las detecciones más recientes —incluidas en estados como Nuevo León, ubicado a unos 100 kilómetros de la frontera con Estados Unidos— colocan “a Texas directamente en la línea de fuego”, dijo en un comunicado Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas.

Reanudar ese comercio es “probablemente el cambio más importante en el corto plazo que podría ocurrir para toda esta ecuación de oferta y demanda de carne de res”, dijo Wesley Filho, director ejecutivo de JBS USA, durante una llamada de resultados a finales de marzo.

Los corrales de engorda en Estados Unidos, que venden animales a empacadoras, también enfrentan presión. Lubbock Feeders, un feedlot texano con 70 años de operación que obtenía la mayor parte de su inventario de México, anunció este año que cerrará.

Afectación a la producción de carne por el gusano barrenador

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ya prevé que el sacrificio de ganado en México aumente 5 por ciento este año debido a la pérdida del mercado exportador estadounidense, lo que suavizaría los precios minoristas en México y respaldaría un mayor consumo. La producción de carne de res del país apunta a un récord este año, según el USDA.

La presidenta Claudia Sheinbaum también anunció el otoño pasado una inversión de 700 millones de pesos para la producción de carne.

“Una vez que esas instalaciones estén construidas, creo que la lógica económica será que tendrán que mantenerse operando, así que anticiparía que la mayoría de ese ganado se quedará ahí”, dijo Arlan Suderman, economista jefe de materias primas de StoneX Group.

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