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¿En busca de un traje de baño? Considera uno hecho de materiales reciclados

El spandex, o licra, es un material muy difícil de reciclar, y está en el 65% de las telas usadas para bikinis y briefs.

En la primera mitad del año, antes de que surgiera el espectro de la variante Delta del COVID-19, los y las consumidoras estaban liberadas. Junto con los boletos de avión y los tacones altos, los trajes de baño se convirtieron en imprescindibles para personas deseosas de escapar de la cuarentena. A nivel mundial, las personas gastaron 2.7 mil millones de dólares en trajes de baño en la primera mitad de 2021, un aumento del 19 por ciento con respecto al mismo período de 2019, según analistas de la industria de NPD Group.

Desde hace décadas, la mayoría de los trajes de baño se fabrican con spandex (licra), una fibra que fue inventada por científicos de materiales de DuPont en 1959 como una alternativa más ligera y transpirable al caucho. El material a base de petróleo se convirtió rápidamente en estándar en la industria de la confección y, en 1972, Speedo se convirtió en la primera empresa en vender trajes de baño de spandex. A partir de 2017, el poliéster y el spandex representan aproximadamente el 65 por ciento de las telas utilizadas en el mercado de trajes de baño, según Allied Market Research.

A medida que los nuevos bikinis, prendas de una pieza y briefs rotan en los guardarropas de las personas, los más gastados suelen terminar en los basureros. “El spandex es un material muy difícil de reciclar”, explicó Shannon Bergstrom, gerente de marca de sostenibilidad de Recycle Track Systems. Las fibras sintéticas son demasiado cortas para que los procesos mecánicos las clasifiquen, y aún no existen métodos químicos efectivos para recuperar el material usado.


Las y los consumidores siempre pueden donar o revender trajes usados, pero no hay garantía de que alguien los compre, incluso si son nuevos con etiquetas. “Tengo la esperanza de que las empresas paguen la factura para crear soluciones”, añadió Bergstrom.

Algunos lo están intentando. La línea EcoMade de The Lycra Company incluye fibras extraídas de desechos de spandex preconsumo, así como mezclas de tereftalato de polietileno reciclado, un plástico común. Speedo vende trajes de rendimiento mejorados en spandex resistente al cloro y fibra Xtra Life de licra, que promete durar más que las fibras convencionales, lo que genera menos desperdicio. Quizás la más popular entre las líneas de trajes de baño boutique y orientadas a la moda es Econyl, fabricado por Aquafil, que tiene décadas de antigüedad, que recupera redes de pesca de los océanos y alfombras industriales de los vertederos para convertirlas en hilo.

“Los trajes de baño son nuestro mayor desafío”, comentó Dana Davis, directora de sostenibilidad de la marca con conciencia ecológica Mara Hoffman. La compañía diseña sus trajes con Econyl y Repreve, una fibra de alto rendimiento hecha de materiales reciclados como botellas de plástico, y pronto trabajará con otro nailon reciclado llamado Q-Nova.

“No estamos tomando combustibles fósiles vírgenes”, señaló Davis, “pero seamos honestos, este no es el final del todo. No hay forma de tomar un traje de baño y reciclarlo en otro traje de baño“. Además, apuntó Davis, estos trajes de plástico reciclado liberan microplásticos en el suministro de agua al igual que el spandex nuevo.

Las marcas que utilizan Econyl y Repreve esperan que las empresas matrices de esos productos descubran cómo se pueden reutilizar aún más los materiales, y pronto. “Les enviamos correos electrónicos con bastante frecuencia para saber cuándo podemos reciclar estos materiales”, dijo Abigail Lorick, directora creativa de la línea de trajes de baño sostenibles Ansea. “Nuestro gran objetivo para 2021 es descubrir cómo podemos empezar a recuperar los trajes de baño al final de su vida útil”.