La cuarta ronda de negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos se volvió a aplazar y todavía no existe una fecha definida, de acuerdo con fuentes de la Secretaría de Economía.
“La fecha de la cuarta ronda de negociaciones de la revisión del T-MEC no está confirmada”, indicó la dependencia.
El movimiento del calendario ocurre después de que la reunión fue prevista inicialmente para la primera semana de septiembre, posteriormente para la primera quincena y, en los últimos días, se había señalado el 21 de septiembre como la fecha acordada por los equipos negociadores.
Sin embargo, extraoficialmente se habla de que la ronda ocurrirá los días 28 y 29 de septiembre, aunque todavía no fue confirmada oficialmente por los gobiernos de México y Estados Unidos.
Empresarios insisten en reducir aranceles para ‘tener competitividad con otros países’
Hasta hace unos días, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, confirmó que la cuarta ronda se realizaría durante la semana del 21 de septiembre. El sector privado incluso había colocado entre sus principales objetivos para esa reunión la reducción de los aranceles derivados de la Sección 232 que afectan a sectores como el automotriz, el acero y el aluminio.
“Necesitamos lograr una disminución en esos aranceles para tener la competitividad con otros países a los que Estados Unidos ha puesto un arancel menos”, señaló Medina Mora.
De acuerdo con Jorge Molina, consultor de comercio exterior y políticas públicas, Washington tiene una agenda muy apretada durante las siguientes semanas y México no figura en la lista de prioridades.
Molina señaló que una posible explicación del cambio podría estar relacionada con cuestiones de agenda en Washington, incluida la eventual visita del presidente chino Xi Jinping, la reunión bilateral de sus ministros de comercio y la cumbre del G20.
Secretaría de Economía busca eliminar aranceles
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, informó que el objetivo de la dependencia es eliminar o reducir los aranceles que afectan a sectores claves de México.
En agosto, el gobierno mexicano presentó un estudio para sustentar la petición. El principal argumento es que otros países tienen un gravamen del 15 por ciento, mientras que su socio comercial más importante es del 25 por ciento y, si se considera que México compra más partes a Estados Unidos, consideran que se debe aplicar un descuento.







