Bloomberg Businessweek

Todd Snyder, el hombre del momento en la moda masculina

Mientras los precios del lujo europeo se disparan y la alta moda cansa, el enfoque de Todd Snyder –y sus precios– ganan puntos. ¿Sabías que su ropa también se fabrica en Italia?

alt default
Todd Snyder. (Clara Vannucci )

Todd Snyder tiene dolor de cabeza. El diseñador estadounidense de moda masculina está afuera de un almacén en la Toscana, palpando sus bolsillos en busca de un Advil.

Acabamos de salir de los archivos de House of Lyria, una de las principales fábricas textiles de la provincia de Prato, el corazón histórico de la industria textil italiana. Snyder ha pasado los últimos días intercambiando ideas con Riccardo Bruni, un excéntrico y prestigioso fabricante de textiles, revisando a toda velocidad cientos de tweeds, twills, jacquards y mezclas de lino. La vasta colección de prendas y materiales vintage de Bruni ha dejado a Snyder en un estado cercano al frenesí. Necesita un analgésico… y sentarse un momento.

“Esta es mi fábrica favorita de todos los tiempos. No trabaja con cualquiera”, dice el diseñador de 58 años. “Este es mi Candy Land”.

Snyder está en Italia para trabajar con Bruni y otros artesanos en una colección para primavera-verano 2027, inspirada en la campiña de los Cotswolds en Inglaterra. El momento no podría ser mejor: la elegante región está más de moda que nunca como destino idílico para estadounidenses adinerados.

alt default
Snyder y Riccardo Bruni en la fábrica Lyria. (Clara Vannucci)

En Lyria está experimentando con nuevas combinaciones de hilos, mezclando lino con cachemira, algodón y seda para crear prendas rústicas pero refinadas, pensadas tanto para trabajar entre los arbustos del jardín como para conducir por una carretera rural. Pero, en realidad, esos abrigos ligeros, suéteres y pantalones terminarán en las calles de Nueva York, Chicago y Nashville, donde las tiendas de Snyder se han convertido en paradas obligadas para hombres que buscan estilo sin abandonar cierta sobriedad… y gastar menos.

Snyder suele rotar sus inspiraciones geográficas cada temporada, pero sus mejores prendas se producen en Italia. Estar en Prato, explica, “es como tener a los mejores tejedores en tu propio patio trasero. Los materiales abundan. Es como cocinar con los mejores ingredientes”.

Ha construido una firma distintiva que combina sastrería, materiales de calidad, confección cuidada, siluetas con referencias históricas y tonos militares. No es revolucionario, pero sus clientes aseguran que cada temporada logra que sus prendas se sientan nuevas. Y, además, mantiene precios moderados. Relativamente.

Cuando Snyder dirigía la línea masculina de J.Crew en los años 2000, mientras soñaba con lanzar su propia marca, detectó un vacío en el segmento medio del mercado. “Veía a todos estos diseñadores vendiendo camisas por 400 dólares”, recuerda. “Y pensaba: ‘Esto no tiene por qué costar 400 dólares’. Sé cómo hacer una camisa. Yo las hacía para J.Crew por 75 dólares”.

alt default
Snyder y equipo El diseñador y su equipo (JC Chang, Cole Kersey y Sylvie Feriani) examinan muestras de cuero en la fábrica de Pellemoda, en la Toscana. (Clara Vannucci )

En 2011 comenzó por su cuenta, confeccionando camisas en los talleres del Distrito de Moda de Manhattan. Ahí veía a las marcas de lujo vender productos a dos o tres veces el precio.

La moda cara ya no está de moda

A medida que los precios del lujo se han disparado, ha surgido un claro agotamiento entre los consumidores de la moda. Un estudio de Bain & Co. y Altagamma en noviembre mostró que las marcas de lujo han perdido entre 60 y 70 millones de clientes desde 2022 debido al alza de precios y a una percepción de menor calidad en los productos. Casas importantes, como Chanel, Dior y Versace, cambiaron a sus diseñadores principales en 2025 para intentar reactivar el interés.

Aun así, las ventas del principal grupo de cuero y moda de LVMH cayeron 3 por ciento en el último trimestre de 2025 respecto al anterior. Las acciones de la compañía han caído cerca de 40 por ciento desde su máximo en 2023. Por su parte, Kering registró una caída similar, mientras que Gucci vio disminuir sus ventas un 10 por ciento en el trimestre navideño. Sus acciones han perdido alrededor de 52 por ciento desde 2023.

Al mismo tiempo, las marcas de gama media que venden ropa de EU bien confeccionada –como Ralph Lauren o Brooks Brothers– están teniendo mejores resultados. Ese es también el terreno en el que juega Snyder. En Louis Vuitton, los trajes italianos comienzan en unos 5 mil dólares; en Todd Snyder, cuestan menos de mil.

alt default
Snyder revisa telas En Lyria, Snyder examina un tejido que está considerando para su colección inspirada en los Cotswolds. (Clara Vannucci)

Pero el precio no basta para vender ropa. Lo que los clientes valoran de Snyder es que ofrece una reinterpretación contemporánea de una forma de vestir tradicional que desaparece. “Mi abuelo fue sastre después de sobrevivir al Holocausto; siempre estaba impecable, con traje de tres piezas incluso para ir al supermercado. Siento que Todd me da una versión moderna de esa misma estética”, dice Jason Abramson, de 31 años, consultor de crecimiento y fiel seguidor de Snyder en Nueva York. “Es clásico, pero al mismo tiempo fresco”.

Snyder: talento y convicción

El estilo de Snyder, originario de Iowa, inició en 1989, cuando trabajaba en Badowers, una tienda de ropa masculina en Des Moines, la capital de dicho estado.

Cuando se mudó a Nueva York, en 1992, consiguió una pasantía en diseño en Ralph Lauren y dedicaba su tiempo libre a explorar el Distrito de la Moda. Compraba telas y cosía sus propias camisas. Un día, un ejecutivo lo notó, y su carrera comenzó a despegar dentro de la marca.

Después vino Old Navy, donde Mickey Drexler –el visionario de la moda masiva– reconoció su talento. Drexler lo puso al frente de la línea masculina de J.Crew en 2004, cuando la marca comenzaba a despegar rumbo a su salida a Bolsa en 2006. Ahí, Snyder creó el traje Ludlow de corte entallado, una prenda que definió cómo se vestían los hombres en el trabajo y en bodas durante una década.

alt default
Pasarela de snyder De izquierda a derecha: un look de la pasarela de primavera de 2026, uno de la colaboración de Snyder con LLBean para 2020, titulada "From Away", y un conjunto de la colección de otoño de 2026. (Todd Snyder)

Snyder dejó J.Crew en 2009 para dedicarse a la consultoría y enfocarse en el negocio de camisetas universitarias Tailgate, que había fundado con su hermano en 1997. Con recursos propios lanzaron la marca Todd Snyder en 2011, y el diseñador volvió a esa idea de moda masculina accesible con la que había soñado en J.Crew: una versión estadounidense, relajada y bien confeccionada. En 2015, American Eagle Outfitters Inc. adquirió ambas empresas por 11 millones de dólares.

Todd Snyder apunta a un cliente muy específico: hombres que quieren seguir la moda, pero sin exagerar. Necesitan una referencia confiable que no los lleve por mal camino.

Crecimiento meteórico

En 2020, Snyder consolidó su reputación como un genio discreto de la moda estadounidense. Convenció a la marca L.L.Bean, conocida por su estilo resistente y accesible, de realizar su primera colaboración con un diseñador. En febrero de ese año presentó un espectáculo deslumbrante en Chelsea Piers, en Nueva York, ante un público fascinado de celebridades y periodistas de moda. Los modelos desfilaron con una mezcla fantástica de estética de pesca, caza y campamento. Había un traje hecho con material de saco de dormir, otro completamente en cuadros rojos de abrigo de granja, camuflaje en tonos naranja cazador y botas tipo duck de L.L.Bean integradas en suéteres.

L.L.Bean tiene su base en Maine, de donde soy originario. Era como si mi propia infancia hubiera sido reinventada con ingenio; incluso un faro de mi ciudad natal terminó estampado en un suéter de cuello alto. Era atrevido, pero al mismo tiempo familiar y reconfortante.

“Para mí, la moda estadounidense es realmente una mezcla de todo”, dice Snyder. “Es tomar cosas tradicionales y luego alterarlas por completo”.

La colaboración fue un éxito rotundo: cuando la colección salió a la venta en línea, se vendieron más de un millón de dólares en 24 horas, el mejor día en la historia de la marca. Tras ese desfile, llamado From Away en honor a la expresión de Maine para referirse a los forasteros, la presencia de Snyder se expandió rápidamente.

Después de abrir su primera tienda en Nueva York, en Madison Avenue en 2016, y Liquor Store en Tribeca en 2019, inició una expansión de cinco nuevas tiendas al año, con ubicaciones en Boston; Newport Beach, California; Georgetown en Washington, D.C.; Greenwich, Connecticut; y East Hampton, Nueva York. Cada tienda ofrece una mezcla de trajes, camisas de verano, esmoquin y chaquetas coloridas, además de accesorios como paraguas, zapatos y relojes.

Hoy cuenta con 23 tiendas, todas ubicadas en zonas donde los hombres tienen poder adquisitivo para gastar en moda y saben reconocer buenas telas y confección de calidad. Todd Snyder registró ventas por 130 millones de dólares en 2024, frente a los 2 millones de 2015.

alt default
Tienda de Snyder La tienda de Todd Snyder en Nashville. (Todd Snyder)

Sus prendas más costosas se fabrican en Italia con textiles italianos. Algunos precios pueden desalentar a ciertos clientes, como abrigos de mil 998 dólares o suéteres de cachemira de 998. Pero la mayor parte de su oferta –como pantalones chinos de 148 dólares o camisas de vestir de 158– se produce en Camboya, Portugal o Vietnam. Es una estrategia de tres niveles: ofrecer una línea aspiracional de alta gama, una gama media accesible y básicos asequibles que sostienen el negocio.

En la Toscana, mientras recorro los archivos de Lanificio Luigi Ricceri, una fábrica con 178 años de historia donde Snyder obtiene telas para sus abrigos, veo los nombres de las casas de moda más exclusivas del mundo grapados sobre muestras de tela: Fendi, Ferragamo, Prada, Tom Ford. “La mayoría de los diseñadores no viene personalmente; envían a alguien”, dice Snyder. “Para mí es muy importante verlo y formar parte del proceso. Así obtengo mis ideas”.

alt default
Snyder y telas Snyder revisa telas de Ricceri. (Clara Vannucci)

Por eso los maestros de Prato lo aprecian: crea en colaboración con ellos. Mientras los trabajadores de Ricceri le muestran textiles, están dispuestos a negociar precios o incluso desarrollar materiales nuevos. Lo observan con simpatía mientras examina las muestras. Es hipnótico verlo tocar una tela: la arruga para probar su elasticidad, busca ondulaciones en lugar de pliegues y persigue lo que llama “imperfecciones perfectas”.

A pesar de todo, la marca Todd Snyder representa menos del 3 por ciento de los 5 mil millones de dólares en ingresos anuales de American Eagle, que también es propietaria de Aerie.

Y aunque Snyder es un adicto al trabajo, no está seguro de poder abrir varias tiendas al año. Sin embargo, el director ejecutivo de American Eagle, Jay Schottenstein, cree que la marca podría superar algún día los 500 millones de dólares anuales, con unas 50 tiendas.

Lee aquí la versión más reciente de Businessweek México:

También lee:

whastapp