Viajes

Tequepexpan: bosque y tradición en Nayarit

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Nayarit (Daniel Stoychev Photography)

Un desayuno con sabor a tradición en El Borrego

Mi viaje comenzó temprano, con ese antojo que solo los caminos de Nayarit saben despertar. La primera parada fue en El Borrego, donde el aroma a birria recién servida y borrego a la plancha marcó el inicio perfecto.

El lugar tiene ese ambiente auténtico donde todo se siente casero: tortillas calientes, salsa recién hecha y un café que acompaña sin prisa. Desayunar aquí no fue solo comer, fue prepararme para lo que venía: un día lleno de naturaleza y experiencias que conectan con lo esencial.

Tip viajero: llega temprano; estos lugares tradicionales suelen llenarse rápido, especialmente los fines de semana.

Tequepexpan: calles tranquilas entre historia y montaña

Con el estómago feliz, tomé rumbo hacia Tequepexpan, una comunidad enclavada entre montañas que pertenece al municipio de Santa María del Oro. Este pequeño poblado, ubicado a más de 1,400 metros de altura, conserva una esencia rural que se siente desde que recorres sus calles tranquilas.

Caminar por aquí es desconectarse del ruido. Casas sencillas, gente amable y una calma que te invita a ir despacio. Cada esquina parece contar una historia, y justo esa sencillez es lo que hace especial al lugar.

Tip viajero: lleva cámara lista; la luz suave de la sierra crea tonos cálidos ideales para fotografía.

Cabañas Luminaya: naturaleza en lo alto de la sierra

La siguiente parada fue uno de esos lugares que te hacen sentir lejos de todo: Cabañas Luminaya. Ubicadas en la cima de la montaña, a unos 1700 metros de altura, el entorno está rodeado de pinos y vistas abiertas hacia el valle.

Desde que llegué sentí que el tiempo bajaba la velocidad. Las cabañas son acogedoras, con detalles rústicos que combinan perfecto con el paisaje.

Tip viajero: aquí las mañanas suelen ser frescas incluso en temporada cálida; lleva una chamarra ligera.

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