El combustible continúa siendo el principal gasto operativo para las empresas transportistas, lo que reduce cada vez más sus márgenes de rentabilidad. No obstante, la elección de las llantas adecuadas puede convertirse en un factor estratégico para optimizar no solo el rendimiento, sino disminuir costos en seguridad y emisiones.
Para cambiar la forma en que las empresas transportistas eligen sus neumáticos: dejar de privilegiar el precio de compra y comenzar a evaluar el costo total de operación (TCO), la empresa Michelin llevó a cabo una prueba en pista para evaluar, frente a notario público y clientes transportistas, el desempeño de sus neumáticos respecto a su resistencia al rodamiento contra una marca de la competencia.
De acuerdo con Juan Pablo Ríos y Valles Boysselle, director de Comunicación, Sustentabilidad y Asuntos públicos de Michelin, la resistencia al rodamiento se ha convertido en uno de los factores con mayor potencial para disminuir el gasto operativo de las flotas.

“Los modelos de valorización alineados con estándares internacionales, demuestran que al elegir neumáticos con menor resistencia al rodamiento es posible reducir el consumo de combustible, optimizar los costos operativos y avanzar en las metas de descarbonización empresarial, sin necesidad de modificar el motor ni la configuración de los vehículos”.
Medición sin margen para interpretaciones
La cita fue en la Pista de Pruebas del Instituto Mexicano del Transporte (IMT) en Querétaro en donde la marca reunió a clientes del segmento de carga pesada.
En un ejercicio inédito para el autotransporte de carga en México, la marca sometió sus llantas X Line Energy a una prueba de eficiencia en pista bajo el lema “Desafío en el Camino”. Para ello se diseñó un protocolo y una metodología desarrollada por la empresa Innotran, validados por un Notario Público con el fin de garantizar la imparcialidad de los resultados.
Cada tanque portátil de combustible fue pesado antes y después de los recorridos realizados por los dos tractocamiones participantes, ambos con idénticas especificaciones mecánicas, misma carga, remolque, circuito, velocidad y número de vueltas. La única variable fue el tipo de neumático instalado, lo que permitió demostrar —con mediciones verificables— el impacto de la resistencia al rodamiento en el consumo de combustible durante la operación diaria de los transportistas.
Los resultados, certificados ante Notario Público los dio a conocer Ricardo Cortazar, director general de Innotran, confirmaron que la unidad equipada con llantas Michelin a la misma velocidad y distancia recorridas alcanzó un desplazamiento de poco más de 190 metros más y un ahorro de 6.84% en consumo de combustible, derivado de una menor resistencia al rodamiento comprobada en las pruebas comparativas.

Entre otros beneficios que la empresa ha registrado es que el 99.6% de las emisiones de CO₂ generadas durante la operación de un vehículo provienen del consumo de combustible, por lo que cualquier mejora en eficiencia energética tiene un impacto prácticamente directo sobre la huella ambiental.
En cuanto al retorno de inversión, se destacó que, aunque la inversión inicial al momento de comprar las llantas es mayor contra la competencia, el gran diferencial es que se recupera rápidamente gracias al ahorro en consumo de combustible. Por ejemplo, se dijo que una unidad que recorre 200,000 kilómetros con llantas Michelin puede lograr un ahorro de 3,960 litros de diésel que se traducen a 110 mil pesos de ahorro al año, aproximadamente.
“La inversión al equipar una sola unidad con neumáticos Michelin puede recuperarse en las primeras semanas de utilidad de la unidad, mientras que el beneficio económico continúa acumulándose durante los siguientes meses de vida útil del neumático”, indicó Juan Pablo Ríos y Valles Boysselle.
Ingeniería enfocada en eficiencia
Como parte de esta estrategia, Michelin presentó las características técnicas de su línea MICHELIN X Line Energy diseñada para el transporte de carga de larga distancia y que comercializa en nuestro país desde hace dos años.
La MICHELIN X Line Energy Z para eje direccional que ofrece 13 por ciento más kilometraje durante su vida útil original, además de una menor resistencia al rodamiento frente a productos competidores.
Y la MICHELIN X Line Energy D para el eje de tracción y que alcanza hasta 35 por ciento menos resistencia al rodamiento y 13 por ciento más rendimiento kilométrico, de acuerdo con las evaluaciones de la compañía.
Estos resultados son posibles gracias al Compuesto de Piso Dual Energy, desarrollado para reducir la energía que se pierde en cada giro del neumático, además de que cuenta con tecnologías como las laminillas Matrix y un cinturón elástico que permiten conservar la adherencia, prolongar la vida útil y mantener los niveles de tracción y seguridad.
Además, la resistencia al rodamiento es medida bajo la norma internacional ISO 28580, que se utiliza para comparar el desempeño entre diferentes fabricantes.
Con esta estrategia, la compañía busca posicionar al neumático como un componente capaz de generar ahorros medibles durante toda la vida útil del vehículo y como una herramienta para mejorar la rentabilidad y la sustentabilidad de las flotas de autotransporte en México.




