Un grupo de empresas de transporte y logística en México anunció la creación del primer Task Force de Infraestructura de Carga, una iniciativa orientada a acelerar la electrificación del transporte de carga mediante un esquema de inversión compartida para el desarrollo de infraestructura destinada a vehículos medianos y pesados.
El proyecto surgió de una iniciativa del Playground de Electromovilidad de la organización Sostenibilidad Global y co-convocada por la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), con el objetivo de diseñar un modelo colaborativo que permita distribuir los costos de instalación de estaciones de carga, reducir los riesgos financieros y acelerar la transición hacia flotas de cero emisiones.
La iniciativa integrada por Grupo Bimbo, Mercado Libre, Coca-Cola FEMSA, Heineken México, OXXO, Alsea, VEMO, Siemens, OXXO Gas, Voltway, Deléctrico, Grupo Marva, International, Volvo, BYD Trucks, ADO Mobility, entre otras empresas, parte del reconocimiento de que la infraestructura de carga representa uno de los principales obstáculos para la descarbonización del autotransporte de mercancías en México, donde además una parte importante del parque vehicular de carga supera los 17 años de antigüedad.
Las empresas participantes coinciden en que ninguna organización puede desarrollar por sí sola la red de carga que requiere el transporte pesado, por lo que el Task Force propone agregar demanda, compartir información e infraestructura y coordinar inversiones dentro de un esquema de colaboración precompetitiva liderado por Sostenibilidad Global.
Como primer diagnóstico, una encuesta elaborada por CALSTART, aplicada entre las compañías participantes, identificó más de 320 vehículos de carga que buscan electrificarse hacia 2027, cifra que crecería a cerca de mil 400 unidades para 2035.
Ricardo García Coyne, Deputy Director Emerging Markets de CALSTART señaló que el principal obstáculo ya no es la disponibilidad tecnológica. “Hay tecnología, hay demanda y hay voluntad de invertir. La barrera no es tecnológica. Es de información compartida”, afirmó.
Infraestructura, el principal desafío
El reto resulta particularmente relevante considerando el rezago de la infraestructura nacional. Al cierre del primer trimestre de 2026, México contaba con 4 mil 802 estaciones de carga para 235 mil 501 vehículos eléctricos, equivalente a una electrolinera por cada 49 unidades.
Sin embargo, para el transporte pesado el desafío no sólo se limita al número de cargadores disponibles, sino a la falta de ubicaciones estratégicas como pueden ser los corredores logísticos y carreteros que permitan realizar recorridos interurbanos sin interrupciones, un factor indispensable.
La Dra. Isabel Studer, presidenta de Sostenibilidad Global, sostuvo que la transición energética requiere una participación más activa del sector privado.
“La transición hacia las energías limpias no va a ocurrir esperando a que el gobierno lo resuelva todo. Necesitamos cambiar esa mentalidad: que el sector privado deje de esperar y asuma un papel protagónico. Las empresas que se coordinan hoy pueden asumir el papel que en otros países asumió el Estado —reducir el riesgo del pionero y distribuir los costos— y, al hacerlo, ganar competitividad en las cadenas globales de valor”, explicó.
Añadió que la descarbonización dejó de ser únicamente un compromiso ambiental para convertirse en un factor económico que puede impulsar inversiones, empleos verdes y una mayor competitividad para las empresas mexicanas.
Corredor México-Querétaro, primer proyecto
Como primer caso de implementación, el grupo informó que trabajarán en el desarrollo del corredor México–Querétaro, una de las rutas logísticas más importantes del país y que a partir de éste identificarán los puntos estratégicos para desplegar la infraestructura de carga eléctrica.
Alex Theissen, presidente de la ANTP, afirmó que la infraestructura de carga sólo podrá desarrollarse mediante esquemas de colaboración empresarial. “Ninguna empresa resuelve por sí sola la infraestructura de carga. Hoy el sector privado decide sumar y colaborar. Ya existe una visión compartida para electrificar el corredor México–Querétaro”, indicó.
Durante esta primera etapa, las empresas identificarán los puntos con mayor viabilidad técnica para instalar estaciones de carga tanto para operaciones de última milla como para transporte de largo recorrido, considerando como uno de los principales criterios la disponibilidad de capacidad eléctrica en cada ubicación.
El modelo anunciado está tomando como referencia experiencias implementadas en Estados Unidos, Brasil y Colombia, donde la agregación de demanda, la coordinación neutral y la inversión conjunta han permitido acelerar el despliegue de infraestructura para vehículos eléctricos de carga.
Desde el ámbito internacional, Killian Dorier, Senior International Programme Manager de The Climate Group, consideró que el Task Force de Infraestructura mexicano puede convertirse en un referente para otros mercados.
“Este modelo demuestra sirve como un ejemplo de lo que se puede lograr con una coalición de empresas comprometidas con un futuro de cero emisiones —un modelo innovador que puede servir de hoja de ruta hacia un futuro positivo, tanto ambiental como económico”, indicó.
Con esta alianza, las empresas del sector transporte y logística buscan sentar las bases de un esquema de infraestructura compartida que reduzca las barreras para la electrificación del autotransporte de carga y acelere la transición hacia una movilidad logística con menores emisiones en México.




