Transporte y Movilidad

Capacitación y tecnología promueven una movilidad segura

La falta de voluntad política y una ley insuficiente en materia de seguridad y movilidad podrían retrasar nuevamente a México en el cumplimiento de los objetivos mundiales para reducir 50 % los accidentes viales.

El costo de no haber cumplido con el objetivo del Primer Decenio de Acciones para la Seguridad Vial, reducir a la mitad el número de lesiones y fallecimientos entre 2011 y 2020, le ha pasado la factura al país por poco más de 39 mil millones de dólares, así lo estima la Alianza Nacional por la Seguridad Vial (Anasevi).

Además, el organismo calcula que desde el 2005 se registraron 378 mil 504 siniestros de tránsito cada año, ocasionando poco más de 16 mil muertes, es decir 44 defunciones al día a causa de accidentes viales, señaló Arturo Cervantes Trejo, presidente de Anasevi.

Por su parte el Centro de Prevención de Accidentes (CEPA) Mobility Care México concuerda que México tiene un índice de muertes por accidentes de tránsito, similares a las que tenía Suecia hace 45 años, lo que sin duda representa un gran atraso por parte de nuestro país para la implementación de medidas eficaces.

Jorge Jacobo Diez, CEO de CEPA Mobiity Care México, dijo que el resultado al cierre del 2020 demostró que no hubo un avance positivo, que, si bien se logró estabilizar el número de accidentes, este índice no se redujo a la mitad, como era el objetivo del Primer Decenio de Acciones propuesto por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas.

“Los países que han venido trabajando en las acciones y que han obtenido reducciones sostenidas son países de altos ingresos, por ejemplo, en Europa la tasa de es de 5 muertes por cada 100 mil accidentes, en Suecia es de 3 por cada 100 mil, mientras que en México es de 13 muertes por cada 100 mil accidentes”, indicó Jacobo Diez.

Destacó que estos países de altos ingresos representan solo el 7 por ciento de las muertes en el mundo, por lo que, si el resto no logra sumarse a estas acciones de prevención, muy difícilmente se conseguirán los objetivos del Segundo Decenio de Acciones por la Seguridad Vial 2020-2030, que nuevamente tiene el objetivo de reducir a la mitad el número de accidentes y lesiones.

Ley General de Movilidad y Seguridad podría ser letra muerta

De acuerdo con Anasevi, de aprobarse la iniciativa de Ley General de Movilidad y Seguridad Vial tal y como se encuentra redactada, en manos actualmente del Congreso, de nueva cuenta no se podrán cumplir las metas establecidas en el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030, ya que solo 13% de las 55 cuestiones consideradas imprescindibles para cumplir con los objetivos de la redacción de accidentes, son satisfactorias.

Por su parte Jacobo Diez, asegura que esta ley necesita contar con instrumentos que prioricen la seguridad en el traslado de personas y mercancías en México, así como organismos descentralizados que auditen y antepongan la seguridad de los mexicanos por encima de otros intereses.

“En 2012, CEPA y la Fundación UNITRAN creamos un proyecto de ley que comprendía crear organismo/agencia descentralizada que coordinará las iniciativas para afrontar los retos que nos había delimitado Naciones Unidas en el marco del Primer Decenio de Acción, que hoy son los mismos de aquel entonces, y del mismo modo que muchos ejercicios posteriores se desestimaron con distintas excusas y de manera soslayada, como sucede frecuentemente en seguridad vial”, indicó.

Agregó que hoy se pudiera estar más cerca de que se apruebe un proyecto de Ley General de Seguridad Vial donde la voluntad de la sociedad civil logró una reforma constitucional que reconoce el derecho a la movilidad y la seguridad vial como un derecho humano. “Desgraciadamente se quedó corta en instrumentos de coordinación y presupuesto, lo que la convierte en candidata a letra muerta. Ahora como lo perfecto es enemigo de lo bueno y por algo hay que empezar, lo razonable es empujar estas iniciativas para lograr que exista el instrumento para después impulsar su perfeccionamiento y se ejecute de manera correcta, para que nuestras calles sean seguras y nuestras acciones coordinadas nos lleven a un cambio real”, aseguró Jacobo Diez.

Un sector comprometido con la seguridad vial

En el caso del autotransporte de carga y pasaje, el CEO de CEPA Mobiity Care México, explicó que este puede contribuir en gran medida a reducir los accidentes de tránsito. “Muchas empresas lo están haciendo, pero es imprescindible despertar la conciencia en todos los líderes de este sector para que tomen acciones, implementen tecnología y capaciten a sus operadores. Solo así se podrá cambiar el ámbito cultural en sus empresas y poner a las personas como el centro de la seguridad vial”.

Destacó que lo importante que las empresas del autotransporte establezcan un marco seguro para la operación de las flotas, además de crear políticas de procedimientos y capacitación en materia de seguridad vial al personal clave, como son los conductores.

Cuando eso se logra, explicó que el siguiente paso es la implementación de plataformas tecnológicas y digitales como la telemetría y la inteligencia artificial, las cuales registran datos que permiten detectar factores críticos y a partir de ello construir modelos predictivos para tomar decisiones informadas.

“Recientemente terminamos una implementación con una flota eléctrica y de entrada logramos reducir un 70 por ciento los accidentes, pero los resultados en el mediano y largo plazo llegan a ser de hasta 90 por ciento”.

Para Jacobo Diez existe un grado alto grado de madurez en el sector, empresas que están realmente preparadas, pero existe una gran oportunidad para convencer a la mayoría de que existen soluciones, capacitación y herramientas para resolver el tema de seguridad con una inversión menor que pueden dar un impacto grande.

Destacó que el factor humano siempre será calve para la reducción de accidentes, pues 80 por ciento de estos son causados por este factor, y aunque la tecnología ayuda a mitigar los errores, esta no es de gran ayuda si no se capacita al personal.

Estamos tarde con el Segundo Decenio, este se lanzó recientemente en México cuando, hace un año se puso en marcha en el mundo, así que nos quedan nueve años. Además, hay una Ley General de Movilidad y Seguridad Vial en espera, tenemos que pasar a la acción y a la voluntad política y económica de inmediato”, puntualizó Jorge Jacobo Diez, CEO de CEPA Mobiity Care México.