Salud

Y a todo esto... ¿sabes qué son y cómo se forman los anticuerpos contra el COVID?

La inmunidad y su duración exacta tras enfermar de coronavirus continua como una incógnita para el mundo.

Los anticuerpos del COVID generados en personas recuperadas de una infección leve podrían durar para toda la vida, así lo aseguró un estudio de la Universidad de Washington en Estados Unidos publicado recientemente en la revista científica Nature.

Y si bien hasta el momento sabemos que los anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2, causante de dicha enfermedad, generados en nuestro organismo pueden evitar una reinfección, ¿sabes qué son los anticuerpos y cómo se forman?

Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunitario del cuerpo cuando este detecta sustancias dañinas, llamadas antígenos.

Estos pueden ser microorganismos (tales como bacterias, hongos, parásitos y virus) y químicos, de acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Una vez que el cuerpo se ha expuesto a un antígeno, los anticuerpos producidos para atacarlo persisten en la sangre, ofreciendo protección en el caso de que, en un futuro, se vuelva a contactar con el mismo antígeno.

Los linfocitos, específicamente los denominados como células B, que circulan en la sangre y son parte del sistema inmunológico, son los encargados de producir estos anticuerpos.

Los anticuerpos y el COVID-19

Los investigadores de la Universidad de Washington analizaron muestras de la médula ósea de 18 pacientes. La mayoría de los participantes atravesaron un COVID leve y solo seis fueron hospitalizados.

Los niveles de anticuerpos en la sangre de los participantes disminuyeron en los primeros meses después de la infección y luego se estabilizaron en su mayoría, con algunos anticuerpos detectables incluso 11 meses después.

Una vez que se resuelve la infección, la mayoría de las células inmunitarias se mueren y los niveles de anticuerpos en sangre disminuyen, pero una pequeña población de células productoras de anticuerpos, llamadas células plasmáticas de larga vida, migran a la médula ósea y se establecen, donde secretan continuamente niveles bajos de anticuerpos en el torrente sanguíneo para ayudar a protegerse contra otro encuentro con el virus.

No obstante, ya se han registrado casos de pacientes que vuelven a infectarse después de haber experimentado un primer contagio. Por lo que no hay datos determinantes y generalizados acerca del nivel de inmunidad ni la duración de esta en las personas recuperadas de COVID ante un nuevo contacto con el virus SARS-CoV-2.

Estudios publicados anteriormente en prestigiosas revistas médica en el mundo confieren una protección de entre tres, seis u ocho meses después de la infección.

Incluso en el caso de la investigación de la Universidad de Washington, los mismo autores señalan que se necesita de más estudios para confirmar estos hallazgos.

Por lo tanto, la inmunidad precisa sobre el COVID-19 continua como una incógnita para el mundo debido a que se trata de una variación totalmente nueva dentro de la familia de los coronavirus.