Salud

Científicos piden a la OMS que ‘no se case’ con la idea de que el COVID-19 tiene origen animal

Los especialistas recomendaron al organismo que realice una nueva investigación que no cuente con la presencia de funcionarios gubernamentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) debería convocar otra investigación sobre los orígenes de la pandemia de coronavirus que indague más allá de las fuentes animales, señaló un grupo de científicos en una carta abierta.

Los signatarios propusieron pasos específicos sobre lo que una nueva investigación debería tener en cuenta. Las sugerencias incluyen garantizar que un equipo pueda realizar estudios sin la “presencia innecesaria” de funcionarios gubernamentales del país anfitrión; eliminar cualquier poder de veto en el proceso de selección de miembros, y un mandato para un amplio acceso a datos, registros y muestras.

Una misión conjunta que incluyó a científicos de China y que fue organizada con la OMS concluyó que el coronavirus probablemente se propagó de murciélagos a humanos a través de otro animal, y consideró que la hipótesis menos probable era la de un incidente de laboratorio.

Debido a que se había definido que el objetivo del estudio era investigar la fuente zoonótica del virus SARS-CoV-2, otras teorías no recibieron la misma atención y el equipo no investigó a fondo los laboratorios, señaló Peter Ben Embarek, colíder de la misión, después de un informe publicado en marzo.

Posteriormente, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que la investigación no analizó adecuadamente la posibilidad de un accidente de laboratorio antes de decidir que es más probable que el patógeno se haya propagado de los murciélagos a los humanos a través de otro animal. Afirmó que está listo para enviar nuevas misiones con expertos especialistas. Sin embargo, eso requerirá de la cooperación de China.

La ciudad china de Wuhan, donde se detectó el brote inicial de la pandemia, alberga un laboratorio de virus de alta seguridad, y esa proximidad llevó a que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y otros especularan sobre la posibilidad de una filtración desde ese sitio. China ha negado cualquier conexión, planteando la teoría alternativa de que el patógeno podría haber ingresado al país a través de importaciones de alimentos congelados.

La carta abierta publicada este viernes fue la tercera del grupo. Entre los más de 20 signatarios se encuentra Steven Quay, director ejecutivo de Atossa Therapeutics, que desarrolla tratamientos para el cáncer de mama y el COVID-19, mientras que Jamie Metzl, miembro sénior del Atlantic Council, lo coorganizó.