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Arranca la temporada de huracanes 2026: ¿Por qué El Niño contribuirá a más tormentas en el Pacífico?

La temporada de huracanes 2026 comenzó en México con pronóstico de más ciclones en el Pacífico debido al regreso de El Niño, lo que incrementa el riesgo de lluvias intensas.

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El Niño regresa y amenaza con más huracanes en costas del Pacífico en 2026. (Fotoarte: Shutterstock)

Luego de que 2025 tuvo lluvias récord en CDMX, el pronóstico del clima para México prevé más tormentas para este año. La temporada de huracanes 2026 comenzó oficialmente el 15 de mayo en el océano Pacífico, mientras que en el Atlántico inicia el próximo 1 de junio.

Para los próximos meses, se esperan más huracanes que el promedio histórico en el océano Pacífico. Éstos serán impulsados por el regreso del fenómeno conocido como El Niño.

Sin embargo, en el Atlántico la actividad podría mantenerse cerca o incluso por debajo de lo normal, aunque eso no significa que México esté a salvo, según las autoridades meteorológicas del país.

“Un pronóstico por debajo del promedio en el Atlántico no implica ausencia de riesgo: un solo ciclón que impacte territorio nacional puede generar afectaciones severas”, advirtió Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional.


El SMN prevé que El Niño comenzará a establecerse entre mayo y julio, con una probabilidad de 61 por ciento, y podría fortalecerse justo durante el pico de la temporada de ciclones, entre agosto y octubre.

¿Por qué El Niño favorece la formación de más huracanes más fuertes en el Pacífico?

Los efectos del fenómeno son más sencillos de explicar que lo que parece. Cuando El Niño está activo, el agua del Pacífico se calienta de forma significativa. A mayor temperatura del mar, existe más energía disponible para que se formen y fortalezcan los huracanes.

“En el Pacífico mexicano, este fenómeno impulsa el desplazamiento de aguas más cálidas hacia las costas, lo que incrementa el contenido energético disponible para los huracanes”, explicaron especialistas del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un artículo publicado en UNAM Global.

El Niño no solo favorece la creación de tormentas, también las vuelve más intensas. Este fenómeno puede propiciar huracanes de categorías altas, como 4 o 5, en el Pacífico. Entre los casos recientes destacan el huracán Otis (2023) y el huracán John (2024), que afectaron Guerrero y otros estados costeros.

¿Por qué El Niño no favorece a los huracanes del Atlántico?

El Niño no genera el mismo efecto en el Atlántico porque se trata de un fenómeno natural que ocurre en el océano Pacífico tropical y, aunque sí altera los patrones climáticos en todo el planeta, frena la formación de huracanes en la otra costa del país.

El Niño genera lo que los meteorólogos llaman “cizalladura vertical del viento”, es decir, cambios bruscos en la velocidad y dirección del viento a distintas alturas que dificultan la formación y crecimiento de los huracanes. Por eso se proyecta menor actividad en la formación de sistemas, según la explicación del artículo “Temporada de huracanes 2026 en México: contrastes entre el Pacífico y el Atlántico”.

¿Cuántos huracanes habrá en la temporada 2026?

Las autoridades estiman entre 29 y 36 huracanes en total para ambos océanos durante esta temporada.

Del lado del océano Pacífico se prevén entre 18 y 25, cifra superior al promedio histórico de 15. Además, se estima que habrá entre cuatro y cinco huracanes de categoría 3, 4 o 5.

Mientras que en el océano Atlántico esperan entre 11 y 15, con una ligera variación respecto al promedio de 14. También se prevé que uno o dos alcancen categorías mayores.

Habitualmente, se asocia la fuerza de un huracán solo con la velocidad de sus vientos, pero científicos de la UNAM advirtieron que los efectos más destructivos suelen provenir del agua.

¿Cuáles son las principales amenazas de la temporada de huracanes?

La temporada de huracanes en el Pacífico estará activa del 15 de mayo al 30 de noviembre, y en el Atlántico del 1 de junio al 30 de noviembre. En especial, las semanas entre agosto y octubre serán las más críticas para ambas cuencas.

Experiencias anteriores demostraron que los huracanes generan inundaciones incluso en zonas alejadas del centro del ciclón, junto con desbordamiento de ríos. En zonas montañosas, el riesgo de deslaves aumenta.

Sin embargo, las lluvias no serán lo único que llegará en la temporada de huracanes. El SMN prevé temperaturas por encima del promedio durante gran parte del verano, con alto potencial de ondas de calor, especialmente en el noreste de México durante julio y agosto.

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