Movimiento Ciudadano propuso una iniciativa para prohibir insultos relacionados con la apariencia física y el peso corporal, en una medida contra la gordofobia encabezada por la diputada Laura Ballesteros.
La funcionaria propone agregar tres conceptos a la lista de motivos de discriminación prohibidos, con el objetivo de que la gordofobia se reconozca de forma explícita, para así sancionar a quienes utilicen este método como una forma de agredir a las personas por su peso.
Además de incorporar a la gordofobia entre los motivos de discriminación, las autoridades deberán implementar medidas, programas y políticas públicas destinadas a prevenir, atender y erradicar este tipo de violencia, contemplando que la propuesta indica que una de cada cuatro personas han sufrido agresiones por su peso corporal.
En el caso de los jóvenes, la discriminación vino por temas como su peso o altura, de acuerdo con una de las justificaciones de la medida.
¿De qué va la reforma para catalogar la gordofobia como discriminación?
De acuerdo con la iniciativa de Laura Ballesteros, que se trabajó de la mano con la colectiva de las Indecibles, se busca modificar el artículo 1 de la Constitución para que diga lo siguiente:
“Queda prohibida toda disciminación motivada por origen étnico o nacional, de el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil, la corporalidad, la apariencia física o el peso corporal, o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
En caso de que se apruebe esta iniciativa, entraría en vigor un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, además de que los gobiernos tendrán hasta medio año, es decir, 180 días, para ajustar sus leyes y así incluir a la gordofobia, señalada por autoridades de la Ciudad de México, como modo de discriminación.
De acuerdo con el artículo 149 del Código Penal Federal, las sanciones pueden ir de uno a tres años de prisión, así como de 150 a 300 días de trabajo comunitario y 200 días de multa económica para las personas que atenten contra la dignidad humana.
La gordofobia, en caso de ser incluida como motivo de discriminación si se aprueba la propuesta de Laura Ballesteros, sería motivo de sanción para todos aquellos que realicen estas conductas:
- Nieguen un servicio o una prestación a la que tengan derecho las personas discriminadas.
- Nieguen o restrinjan derechos laborales, especialmente por razón de género o embarazo, además de quienes limiten un servicio de salud.
- Nieguen derechos educativos.
La pena será más grande para servidores públicos.







