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Pemex acumula 60 mdd en pagos atrasados a socios petroleros

La petrolera batalla por generar efectivo en medio de una deuda que se dispara y unas ventas de crudo débiles.

Petróleos Mexicanos (Pemex) acumula millones de dólares en pagos atrasados a socios petroleros privados mientras lucha por generar efectivo en medio de una deuda que se dispara y unas ventas de crudo débiles.

Si bien la empresa estatal ha buscado durante mucho tiempo estirar aún más su efectivo al retrasar los pagos a los contratistas, personas con conocimiento de la situación dicen que ahora también aplaza el reembolso a algunas empresas asociadas, en un esfuerzo por posponer el gasto de dinero que es cada vez más escaso.

Algunas petroleras privadas que extraen el petróleo del suelo mexicano venden sus barriles a Pemex para que los mezcle con sus propios hidrocarburos para la exportación porque carecen de la infraestructura y la escala para vender el crudo por su cuenta, dijeron las fuentes, quienes declinaron ser identificadas porque no estaban autorizadas a hablar a los medios.


El gigante petrolero estatal mexicano adeuda alrededor de 60 millones de dólares al 30 de abril por crudo y gas natural a la egipcia Cheiron Petroleum, y alrededor de 4 millones a Hokchi Energy, una subsidiaria mexicana de la argentina Pan American Energy, así como cantidades no reveladas a Wintershall Dea GmbH, según personas con conocimiento de la situación, y documentos de la compañía vistos por Bloomberg.

Los últimos problemas de pago de Pemex subrayan el deterioro de sus finanzas después de más de una década y media de caída de producción debido a la subinversión, causada por los sexenios anteriores.

La paraestatal mexicana ha tenido un flujo de caja libre negativo todos los años desde 2007, según muestran los datos compilados por Bloomberg, y ha acumulado una deuda de 113,900 millones de dólares, mucho más que sus pares de tamaño similar o mayor.

Sin duda, los bonos de Pemex suben en medio de un repunte del mercado petrolero, lo que indica una creciente confianza en las finanzas de la empresa a medida que suben los precios del crudo. La empresa estatal nunca ha incumplido su deuda.


Si bien los pagos diferidos no son infrecuentes entre los productores estatales de América Latina, las demoras en reembolsar a los socios podrían erosionar la confianza, haciendo que sea aún más difícil para el productor organizar una recuperación, dijo Francisco Monaldi, profesor de economía energética en el Instituto Baker de Rice University para Política pública.

Pemex le debía a Hokchi más de 4 millones al 16 de abril por exportaciones de petróleo y gas vendidas en diciembre y enero desde su campo del mismo nombre, con la deuda desde mediados de marzo de este año, según los documentos, y personas familiarizadas con la situación.

Durante la vigencia de su contrato con Hokchi Energy, “Pemex ha realizado pagos correspondientes a los volúmenes de hidrocarburos entregados. Independientemente de cualquier retraso específico, la relación desarrollada con Pemex está dentro de los términos comerciales habituales“, agregó Hokchi en un comunicado. La empresa no especificó si se habían realizado los pagos de las exportaciones de diciembre y enero.

Un portavoz de Wintershall dijo que la compañía tiene una “sociedad de confianza” con Pemex, refiriéndose a una empresa conjunta en el campo Ogarrio en tierra, y que se trabaja para resolver el problema de pago. Wintershall es el operador del campo, con una participación del 50%.

El monto adeudado a Cheiron y Hokchi es pequeño en el contexto del negocio general de Pemex, y la compañía reportó 15 mil 600 millones de dólares en ingresos ajustados en el primer trimestre. Aún así, le adeuda a Cheiron desde el año pasado, lo que significa que Pemex está incumpliendo sus acuerdos de marketing para pagar facturas dentro de los 60 días posteriores a la venta, según las fuentes y los documentos de Cheiron y Pan American Energy vistos por Bloomberg.

“Esto es ciertamente muy preocupante porque tales retrasos en los pagos eventualmente tendrán un impacto negativo tanto en las asociaciones como en la inversión y producción de petróleo”, dijo Monaldi de la Universidad de Rice.

Aunque la pandemia golpeó a los productores de petróleo en todo el mundo a medida que los precios del crudo se desplomaron, los problemas presupuestarios de Pemex se han estado gestando durante más de 10 años.

La COVID-19 ha tensado aún más el balance de la compañía en medio de la caída de la demanda de combustible, las medidas de contención de virus y una campaña de austeridad del gobierno. La racha consecutiva de declives de producción de la empresa durante 16 años es inusual para una empresa de su tamaño.

Pemex tuvo un flujo de caja libre negativo de 8 mil 900 millones de dólares el año pasado, frente a los 7 mil millones negativos en 2019, según muestran los datos compilados por Bloomberg.

Moody’s dijo que gran parte del flujo de caja antes de impuestos de la empresa se consume en impuestos y aranceles, y que su gasto de capital ha tenido que financiar deuda contraída desde hace años, lo que limita su capacidad de reinvertir en producción y reservas.

La calificadora espera que Pemex continúe generando flujo de caja libre negativo en 2021 y necesitará más apoyo del gobierno para abordar sus necesidades de financiamiento. Eso contrasta con la mayoría de sus pares en la industria, que han vuelto a la rentabilidad a medida que suben los precios del crudo.

Los precios de los bonos de la compañía han subido en medio de una recuperación en el mercado petrolero. En marzo, Pemex dijo que estaba trabajando con contratistas para optimizar los pagos, aunque no ha comentado sobre las deudas con socios privados.

Un incumplimiento de Pemex es poco probable porque los inversores ven la deuda como una extensión del soberano, y un incumplimiento tendría grandes repercusiones para México, dijo Luis Maizel, cofundador de LM Capital Group en San Diego, que posee bonos de Pemex.

“No es sorprendente que Pemex se atrase en los pagos a sus socios porque su flujo de caja es muy ajustado”, dijo Maizel. “Pero si me preguntan si creo que este es el comienzo de algo peor, la respuesta es no, porque van a seguir bombeando y seguir pagando a los inversores. El gobierno no va a permitir que Pemex deje de pagar“.

Pemex le debía alrededor de 60 millones de dólares a Cheiron por el proyecto petrolero en tierra Cárdenas-Mora, uno de sus primeros acuerdos de cesión, en el que ambos socios tienen una participación del 50% y Cheiron es el operador. Las deudas incluyen dinero adeudado por crudo que Pemex ha vendido de la empresa conjunta, así como gastos operativos e intereses devengados, con algunos pagos adeudados por más de un año, según documentos de la empresa.

Producción privada

Si bien Pemex sigue siendo el actor abrumadoramente dominante, con casi el 97% de la producción de petróleo en el país, las empresas privadas tienen hasta 111 contratos de exploración y producción de petróleo y gas en México. AMEXHI , la asociación mexicana de productores de hidrocarburos, estima que la producción de empresas privadas en el país se multiplicará por cinco para 2024.

Las demoras en los pagos son el último desafío para la embrionaria industria petrolera privada en México, que ha sido cada vez más criticada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El presidente se ha propuesto deshacer las reformas energéticas de 2013-2014, que abrieron a México a la inversión privada por primera vez en casi ocho décadas y devolver gran parte del sector petrolero al estado.

Una de sus primeras acciones desde que asumió la presidencia a fines de 2018 fue cancelar nuevas subastas de petróleo y farm-outs con Pemex. Las tan aclamadas rondas de licitación habían atraído a los mayores perforadores del mundo, incluidos Exxon Mobil y Royal Dutch Shell.

La situación se suma a los “riesgos de asociarse con Pemex”, dijo Monaldi. Y para Pemex y México, “menos credibilidad significa acuerdos más costosos en el futuro”.