Irán acusó este sábado a Estados Unidos de haber probado “deliberadamente” nuevas armas con agentes químicos en un ataque contra la ciudad meridional iraní de Lamerd que causó la muerte de al menos 21 personas y dejó alrededor de un centenar de heridos en el primer día de la guerra, el 28 de febrero.
“Según investigaciones independientes del Ministerio de Sanidad, estas armas utilizaron agentes químicos para aumentar su letalidad, y toda la documentación relacionada con este crimen de guerra ha sido recopilada y documentada”, denunció el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei, durante una rueda de prensa en una visita a la ciudad de Lamerd, según informó la agencia Tasnim.
Bagaei dijo que las “pruebas irrefutables obtenidas sobre el terreno y las pruebas documentales concluyentes” demuestran que “este crimen contra civiles fue deliberado”.
¿Qué se sabe sobre el ataque a Irán con arma con agentes químicos?
El ataque contra Lamerd tuvo lugar el primer día de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, cuando un misil estadounidense de ataque de precisión (PrSM) alcanzó un concurrido recinto deportivo, según las autoridades iraníes, y causó la muerte de 21 personas que se encontraban en el lugar y dejó cerca de un centenar de heridos.
Tras ver un documental sobre el ataque, Bagaei calificó el incidente de “crimen contra todo Irán y contra la humanidad”.
El ataque contra Lamerd se produjo el mismo día en que un misil de crucero estadounidense Tomahawk alcanzó una escuela de primaria en la ciudad meridional de Minab y causó la muerte de 168 personas, la mayoría menores.
Bagaei sostuvo que Lamerd “no será, con toda seguridad, el primero ni el último” de estos “crímenes” y reclamó esfuerzos para esclarecer lo ocurrido y buscar justicia.
Las acusaciones iraníes se producen casi dos semanas después de otro ataque estadounidense que alcanzó una vivienda en Kuhestak, en el sureño condado de Sirik, donde se celebraba una boda, y dejó al menos cinco muertos y 68 heridos, según las autoridades iraníes.
Este bombardeo se produjo en el marco de una serie de ataques estadounidenses a principios de septiembre contra el sur del territorio iraní, a los que Teherán respondió con ofensivas contra objetivos de Washington en varios países de Oriente Medio, como Jordania, Kuwait y Baréin, además de intercambios de fuego entre las partes en el estrecho de Ormuz.







