Cuba refinó por primera vez 20.000 toneladas de crudo nacional en una reciente prueba piloto y obtuvo nafta solvente, fuel-oil y diesel en su búsqueda de alternativas endógenas frente al bloqueo petrolero aplicado por Estados Unidos desde enero, informaron este martes medios estatales.
El paso puede ser significativo porque hasta ahora en las tres refinerías de Cuba no se trataba el crudo del país, porque es extremadamente pesado y presenta un alto contenido en azufre. Lo habitual era que se refinaran petróleos de otros países o se importaran directamente los derivados.
El proceso de refinación del crudo realizado en la planta procesadora Hermanos Díaz, en Santiago de Cuba (este), tuvo una conclusión “exitosa” y con “resultados superiores” a la primera prueba de este proyecto, en la que sólo se obtuvo nafta solvente.
Este producto, explicó el director adjunto de la empresa Unión Cuba-Petróleo (Cupet), Irenaldo Pérez Cardoso, se emplea para reducir la viscosidad del pesado petróleo nacional y es un insumo “clave” para inyectar en los pozos, ante la falta de crudo importado, aunque también se usa en las centrales termoeléctricas.
El directivo agregó que actualmente se está refinando crudo de la región occidental del país, porque es más ligero, mientras se desarrolla otra línea de investigación basada en un proceso de termoconversión que eliminaría por completo el uso de la nafta solvente.
Asimismo, trascendió que Cupet estudia también los tipos de crudo extraídos en yacimientos nacionales para incorporarlos al proyecto según sus características.
Cuba sufre una grave crisis energética desde mediados de 2024, agravada a partir de enero por el asedio petrolero de Estados Unidos, medida que el Gobierno de Cuba califica de “genocida” y que Naciones Unidas ha tachado de contraria al derecho internacional.
La situación actual es crítica, con apagones de 20 o más horas al día en todo el país, los servicios públicos en mínimos y la economía básicamente paralizada.
La isla abastece con crudo nacional sus centrales termoeléctricas, a cargo del 40 por ciento de la producción eléctrica del país. Otro 40 por ciento es responsabilidad de motores de generación que emplean diésel y fueloil y desde principios de año se encuentran totalmente parados, según el Ejecutivo.
Cuba requiere unos 100 mil barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los que solo 40 mil provienen de su producción nacional.







