Un hombre de 20 años fue arrestado este viernes bajo la sospecha de haber lanzado un cóctel molotov contra la residencia del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, en San Francisco y haber lanzado amenazas de incendiar la sede de la compañía en California.
El Departamento de Policía de San Francisco dijo en un comunicado en X que se reportó un incidente en la residencia de Altman, donde un hombre supuestamente lanzó un cóctel molotov a un portón exterior en la madrugada de hoy, que causó un incendio sin dejar heridos.
El sospechoso, que no ha sido identificado, huyó a pie del lugar, y fue detenido más tarde cuando supuestamente amenazaba con incendiar un edificio en el centro de la ciudad.
“Afortunadamente, nadie resultó herido”, declaró OpenAI en un comunicado. “Agradecemos profundamente la rapidez con la que respondió el Departamento de Policía de San Francisco (SFPD), así como el apoyo brindado por la ciudad para ayudar a garantizar la seguridad de nuestros empleados”.
No está claro si Altman se encontraba en su residencia en el momento del ataque. OpenAI dijo que está colaborando con la investigación.
La Junta Directiva de OpenAI despidió a Altman en 2023 bajo el argumento de que “ya no confiaba en su capacidad para liderar” y que no había sido totalmente transparente.
Sin embargo, la presión de inversionistas y de los propios empleados obligaron a reintegrarlo.
Esta semana, salió a la luz una investigación en The New Yorker en la que los periodistas Ronan Farrow y Andrew Marantz revisaron documentos internos y realizaron entrevistas a más de 100 personas para evaluar y cuestionar la integridad y la confianza de Altman a la cabeza de la tecnológica.
En agosto del 2025, los padres de un joven de 16 años, que se quitó la vida tras meses de interactuar con ChatGPT, presentaron una demanda contra OpenAI y su dueño, Sam Altman, por su responsabilidad en la muerte del adolescente, al supuestamente apresurarse a comercializar la versión GPT-4o a pesar de los problemas de seguridad.







