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Evergrande la ‘libra’ y evita default con pago de bono de último momento

Esto le da otra semana para afrontar una crisis de deuda que ha sacudido la confianza de los inversionistas.

Evergrande evitó caer en un incumplimiento al pagar un cupón de bonos antes de que venciera el plazo el sábado, lo que da al gigante inmobiliario al menos otra semana para afrontar una crisis de deuda que ha sacudido la confianza de los inversionistas en la segunda economía más grande del mundo.

El pago de 83.5 millones de dólares a tenedores de bonos internacionales sorprendió a algunos observadores de China, que esperaban que Evergrande diera prioridad a los acreedores y proveedores locales ya los compradores de viviendas descontentos, muchos de los cuales están a la espera de que la empresa cumpla con sus obligaciones atrasadas.

Aunque la noticia ayudó a impulsar el mayor repunte semanal de los bonos especulativos chinos desde 2012, los acreedores de Evergrande siguen preparándose para una eventual reestructuración de deuda que podría figurar entre las mayores de la historia en China. El bono al 8.25 por ciento de la empresa que vence en marzo de 2022 tiene un precio de solo 26 centavos de dólar, incluso después del alza del viernes, una señal de que los inversionistas esperan grandes recortes.


El pago del cupón de Evergrande, que se produjo al final de un período de gracia de 30 días, marcó el último giro en una saga que ha afectado al mercado de deuda offshore de China, de 860 mil millones de dólares, y arrojó una sombra sobre un sector inmobiliario que representa alrededor de una cuarta parte de la producción económica del país.

En los últimos días, los altos responsables políticos chinos han tratado de tranquilizar a los inversionistas asegurando que los riesgos de Evergrande están contenidos, al tiempo que se muestra reacios a rescatar a la empresa.

“El pago parece un intento de postergar el problema”, dijo Wu Qiong, director ejecutivo de BOC International Holdings. “Sin embargo, es positivo y permite ganar el tiempo que Evergrande necesita para la venta de activos, reforzando la idea base de una reestructuración ordenada”.

Con más de 300 mil millones de dólares en pasivos, la promotora inmobiliaria del multimillonario Hui Ka Yan se ha convertido en una de las mayores víctimas del esfuerzo de años del presidente chino Xi Jinping por sacar los excesos del endeudado sector inmobiliario del país.

La pregunta que se cierne sobre los mercados mundiales es si Xi puede abordar el problema y llevar a cabo una campaña de cabo una amplia para llevar “prosperidad común” a China, sin descarrilar la frágil recuperación económica tras la pandemia.

El pago del cupón de Evergrande vencía antes del 23 de septiembre. La compañía transfirió los fondos el jueves y los inversionistas recibirán el dinero antes del sábado, señalaron personas con conocimiento del asunto, que pidieron no ser identificadas porque la transacción es privada.

El período de gracia de 30 días para el próximo pago de cupón en dólares de Evergrande termina el 29 de octubre. La empresa tiene que pagar los intereses de otros cuatro bonos en dólares este año y tiene una cantidad considerable de deuda que vence en 2022, con vencimientos por unos 7 mil 400 millones de dólares en bonos onshore y offshore.

Un portavoz de Evergrande, el mayor emisor de deuda con calificación de grado especulativo de Asia, declinó hacer comentarios.

Algunos inversionistas, entre ellos el especialista en crédito Marathon Asset Management, han apostado por que la deuda de Evergrande siga ofreciendo valor a pesar de los problemas del promotor. Bruce Richards, director ejecutivo de Marathon, declaró el mes pasado en Bloomberg Television que su empresa ha estado comprando bonos de Evergrande y planea aumentar sus tenencias.

Otros son menos optimistas. La empresa abandonó recientemente las conversaciones para vender una participación en su división de gestión inmobiliaria y dijo que no ha hecho más progreso en la venta de activos. Las ventas de bienes raíces de Evergrande se desplomaron un 97% durante la temporada alta de compra de viviendas, lo que redujo aún más su capacidad para generar fondos.