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¿Las vacunas COVID son magnéticas? Te explicamos si te convierten en un imán humano

Algunos inmunizadores tienen aluminio, pero esas cantidades no son tóxicas.

LA AFIRMACIÓN: Una fotografía muestra que artículos metálicos se adhieren al brazo de una persona vacunada contra COVID-19, lo que indica que los fármacos contienen materiales magnéticos entre sus componentes.

VERIFICACIÓN AP: Falso. De acuerdo con expertos en inmunización y vacunas contra el coronavirus, estas no poseen ingredientes metálicos ni magnéticos.

LOS HECHOS: Una fotografía compartida en redes sociales muestra el brazo de una persona que supuestamente fue vacunada contra COVID-19 y aparecen adheridas dos monedas, una cuchara, unas tijeras y una tuerca.


Los mensajes que acompañan la imagen sugieren falsamente que ese magnetismo es provocado por el fármaco que le fue inyectado a la persona.

Bienvenidos al Siglo 21. Aquí están los nuevos modelos de antena 5g humanos llenos de nanotecnología”, dice una publicación en Facebook. Un usuario en Twitter señala incorrectamente: “Era cierto” y en otro mensaje muestra otro video asegurando incorrectamente que en Chile al brazo de un hombre vacunado se adhieren cucharas.

Pero esta información no es real. Roselyn Lemus-Martin, investigadora en vacunas y tratamientos contra COVID-19 y doctora en biología molecular por la Universidad de Oxford, dijo a la AP vía telefónica que la información es falsa y probablemente forme parte de un discurso antivacunas.

“Ninguna de las vacunas (contra COVID-19) posee ingredientes metálicos, algunas contienen aluminio sí, pero esas cantidades no son tóxicas y además la cantidad de sustancia metálica necesaria para inducir una respuesta magnética es mucho mayor en comparación con la mínima cantidad encontrada en los adyuvantes”, explicó la especialista. “Necesitaríamos algo así como un gramo de hierro para poder sostener un metal en nuestro brazo, lo cual indudablemente es imposible”.


También el doctor Alejandro Macías, infectólogo y excomisionado contra el virus A-H1N1 en México, dijo a la AP vía telefónica que las afirmaciones son falsas. “Ninguna vacuna hace eso”, aseveró.

Tras ser consultado por la AP, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) envío vía correo electrónico los ingredientes que conforman las vacunas contra COVID-19 aprobadas por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC). La AP corroboró que ni la de Pfizer-BioNTech, Moderna o Johnson & Johnson / Janssen tienen componentes metálicos.

Tampoco las vacunas AstraZeneca o Sputnik V contienen aluminio.

Algunas vacunas chinas contra COVID-19, así como varias que se usan contra otras enfermedades, emplean pequeñas cantidades de aluminio para ayudar a estimular la respuesta inmunológica, pero este método es seguro.

En su web, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) explica que las sales de aluminio se agregan a algunas vacunas como adyuvante (un facilitador o suplemento), que se usa para mejorar la respuesta inmune. Las inmunizaciones que contienen un adyuvante de aluminio han demostrado ser seguras durante seis décadas de uso, de acuerdo con la FDA.

En marzo, el doctor Christopher Gill, especialista en enfermedades infecciosas y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston, dijo a la AP que la seguridad de los adyuvantes de aluminio “se ha investigado extensamente y no se detectan efectos dañinos”.

A través de un correo electrónico, Gill detalló que la cantidad de aluminio en una vacuna típica es muy pequeña, aproximadamente unas mil veces menos que la dosis segura recomendada para la exposición al aluminio.

Paul Offit, pediatra y director del Centro de Educación sobre Vacunas, también dijo a la AP que la cantidad de aluminio en las vacunas es mucho menor que la cantidad de aluminio a la que nos exponemos por las cosas que comemos, bebemos y tocamos a diario.

En redes sociales también ha circulado la idea de que las vacunas tienen grafeno y se argumenta que ‘es un superconductor con actividad magnética’.

Sin embargo, esta idea está bastante alejada de la realidad, ya que el grafeno es un material hecho a base de carbono, usado en la micro tecnología, para que la iluminación LED sea eficiente. También se usa como láminas térmicas para dispositivos móviles.

Visualmente el grafeno es una laminilla transparente, delgada, flexible y sin capacidad de solubilidad. No es un material con propiedades magnéticas, y por lo tanto no está presente en las vacunas contra el COVID-19.