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Junta de Supervisión de Facebook: ¿vigilante o distractor?

La llamada ‘Corte’ de la red ratifica el veto a Trump, pero detractores no creen que la decisión represente un logro en la rendición de cuentas.

La Junta de Supervisión de Facebook, que el miércoles ratificó el veto al expresidente estadounidense Donald Trump de la plataforma, también lanzó una crítica dura a la compañía.

‘Al imponer una sanción vaga y sin estándares, y posteriormente remitir este caso a la Junta para su resolución, Facebook busca evadir sus responsabilidades’, escribió la Junta de Supervisión en su decisión.

Sin embargo, los detractores no están convencidos de que la decisión de la Junta represente un logro en la rendición de cuentas. De hecho, muchos consideran que su enfoque limitado en asuntos de contenido único es un distractor ante problemas más serios como el poder masivo de Facebook, sus algoritmos misteriosos capaces de amplificar el odio y la información errónea, y cuestiones aún más graves y complicadas sobre regulaciones gubernamentales.


‘Resulta mucho más fácil hablar de Donald Trump’ que de los negocios de Facebook, subrayó el presidente de la organización Color of Change, Rashad Robinson, un crítico acérrimo de Facebook.

‘Nos quieren mantener en la conversación sobre este u otro asunto del contenido, que es sobre libertad de expresión, en lugar de abordar los algoritmos que amplifican cierto tipo de contenido, que nada tiene que ver con libertad de expresión’.

Para Robinson, la Junta de Supervisión ‘es una treta para evitar medidas regulatoria’.

Después de meses de deliberaciones, la decisión de la Junta sobre Trump pide a Facebook especificar por cuánto tiempo duraría la suspensión del perfil del expresidente, ya que su veto por tiempo ‘indefinido’ es irracional. La decisión, que otorga a Facebook seis meses para acatar, pospone efectivamente cualquier readmisión de Trump y regresa la obligación de esa decisión a la compañía.


‘Ellos tomaron la decisión correcta’, dijo Yael Eisenstat, una exagente de la CIA quien durante seis meses en 2018 estuvo al frente de las operaciones de integridad electoral de Facebook para publicidad política y ahora es una investigadora en Betalab.

Pero la atención al proceso de la Junta supervisora, de acuerdo con Eisenstat, da a Facebook exactamente lo que desea.

‘Estamos desviando nuestro tiempo, atención y energía de la discusión más importante sobre la manera en que la compañía debe rendir cuentas por sus propias herramientas, diseños y decisiones de negocios que ayudaron a propagar teorías conspiratorias peligrosas’, sostuvo.

Facebook ha indicado que dejó en claro públicamente que la Junta de Supervisión no era un reemplazo de las regulaciones.

‘Hemos creado la Junta de Supervisión independiente para ejercer responsabilidad y escrutinio por nuestras acciones”, afirmó la compañía en un comunicado. ‘Es el primer organismo de su tipo en el mundo: una organización independiente encabezada por expertos con la facultad de imponer decisiones obligatorias a una compañía privada de redes sociales’.

Una fuente importante de preocupación entre los detractores de Facebook: la Junta de Supervisión reportó que la compañía se negó a responder a detalle preguntas sobre cómo sus herramientas técnicas y su modelo de negocio basado en la publicidad podrían también amplificar el extremismo. El grupo de supervisión Public Citizen señala que resulta preocupante que Facebook se haya negado, por ejemplo, a revelar la manera en que su fuente de noticias afectó la visibilidad de las publicaciones de Trump.

‘No todos ven lo que cualquiera publica, por lo que los algoritmos deciden quiénes lo ven, cómo lo ven, cuándo lo ven y presumiblemente Facebook cuenta con todo tipo de información sobre los niveles de interacción”, dijo Robert Weissman, presidente del grupo. “La compañía nos debe a todos un análisis a posteriori sobre la manera en que Facebook es usado y operado y si amplificó lo que Trump decía y si contribuyó a la insurrección’.

Otra preocupación: La manera en que las acciones de Facebook hacen eco en el extranjero. La Junta de Supervisión revisa si las decisiones de Facebook cumplen con las normas internacionales sobre derechos humanos al igual que las políticas de la propia empresa.

‘La pregunta que todo mundo se hace es si Facebook se encuentra en un mercado lucrativo y tiene ante sí a un líder político que incita a la violencia, ¿estará Facebook a favor de los derechos humanos y la seguridad humana sobre sus fundamentos?’, comentó Chinmayi Arun, una colaboradora en el Proyecto de la Sociedad de la Información en la Facultad de Derecho de Yale. ‘Es justo decir que un expresidente no es el único líder mundial que incita a la violencia’.

Facebook creó el panel de supervisión para dictaminar en asuntos polémicos sobre contenido después de recibir una oleada de críticas por el mal manejo de la información errónea, los discursos de odio y la influencia perversa de las campañas en su plataforma.