Este es el tiempo de las mojarras fritas, se consumen en especial los acalorados días de marzo y abril, en especial durante el Miércoles de Ceniza, Viernes Santo y el resto de los viernes de Cuaresma para cumplir con la práctica religiosa de abstinencia de carne, pero ¿qué pasaría si se te atraviesa en el camino una michelada bien fría con camarones?, ¿estaría permitido beberla en esos días según la tradición católica?
Como muchas otras tradiciones, la Cuaresma y Semana Santa van marcando la alimentación en México, incluso hay un sinfín de platos de comida cuaresmal, como los chiles cuaresmeños rellenos de queso o atún que reciben su nombre por la temporada, la capirotada, las tortitas de camarón y tantas otras delicias sin carne.
Asimismo, de forma informal, se cuelan en estas fechas bebidas alcohólicas como las micheladas con mariscos, ostiones y otros sabores del mar, para acompañar ese menú acuático.
Adicionalmente de la abstinencia de carne, el Miércoles de Ceniza y Viernes Santo son días de ayuno, otra práctica que consiste en solo hacer una comida fuerte al día, para las personas de 18 a 59 años.
¿Qué no se puede beber en Cuaresma?
De acuerdo con David Vilchis, miembro fundador del Seminario de Intersecciones de lo Religioso (SEMIR) y profesor en la Universidad Católica Lumen Gentium, la abstinencia de carne es una antigua práctica que data desde las primeras comunidades del pueblo cristiano, la cual tiene su origen en la mortificación, en la idea de unirse al sacrificio de Cristo en los tiempos penitenciales.
Se ha debatido sobre el consumo de pollo, castor y hasta rana en esas fechas para determinar si éstas se consideran carnes a evitar durante la abstinencia, de hecho antiguamente en los días santos solo se permitía comer pescado y otros seres del mar, frutas, verduras, cereales y derivados, pero ¿qué pasa con el alcohol?
Según el especialista, técnicamente sí se puede consumir alcohol en estos días porque la abstinencia es de carne, no de bebida, tampoco se menciona que ésta sea una restricción para el ayuno, pues por ejemplo la Paenitemini (constitución apostólica que regula la disciplina penitencial de la vida de la Iglesia) no dice nada al respecto.
“Eso sí, lo que no se puede es embriagarse, pero eso en general porque es pecar de gula”, detalla Vilchis.
Sin embargo, también hay quienes optan por alejarse de los placeres culinarios durante los días santos, por una cuestión de sacrificio, en el portal de ACI Prensa se menciona que hay quienes ayunan y se abstienen de dulces, tecnología, alcohol y demás.
En México hay una excepción publicada en la Conferencia del Episcopado Mexicano donde se permite suplir la abstinencia de carne (excepto en Miércoles de Ceniza y Viernes Santo) por alimentos de especial agrado, obra especial de caridad, obra especial de piedad o algún otro sacrificio significativo, el cual bien podría ser la cerveza.
David recuerda que se dice que algunos monjes ayunaban a base de cerveza en el pasado.
Se trata de los monjes de la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula, se cuenta que era el siglo XVII, cuando el ayuno era obligatorio en claustros y abadías católicas.
Estos frailes vivían en el claustro Neudeck ob der Au, a las afueras de Munich, Alemania, ellos no podían consumir alimentos sólidos durante la Cuaresma, por lo que decidieron ayunar durante los 40 días con algo más sustancioso: su propia cerveza a la que llamaron “el pan líquido”.
Asunto aparte de lo religioso, es el tema de la Ley Seca, pues hay alcaldías y municipios en México que establecen la prohibición de la venta de alcohol durante ciertas fechas de Semana Santa, particularmente el Jueves y Viernes Santo y el Sábado de Gloria.






