Lavarse los dientes, bañarse y limpiar los trastes son tareas cotidianas que parecen sencillas, pero imagina que el agua llega a tu casa turbia, amarillenta y con mal olor. Eso es lo que viven desde 2020 los vecinos de la zona metropolitana de Guadalajara, en Jalisco.
A más de seis años del inicio del problema, la molestia explotó. El gobernador Pablo Lemus reconoció la crisis y anunció que se dejará de usar, al menos durante seis meses, el agua del sistema antiguo de Chapala que llega a la Presa Las Pintas y que el servicio se repartirá por tandeos.
Cinco días después, alrededor de 10 mil personas marcharon hasta Casa Jalisco para exigir agua limpia, aunque fueron recibidas —irónicamente— con chorros de agua y gases para dispersar a la multitud. Además, el saldo fue de 58 heridos, entre civiles y policías, y 39 personas detenidas, quienes posteriormente fueron liberadas.
¿Cómo se llegó la crisis del agua en Guadalajara al punto sin retorno? El problema está lleno de promesas para solucionarlo, aunque podrían pasar meses o años antes de llegar al fin de la crisis.
Episodio 1: Las denuncias por agua turbia en Guadalajara que dejaron de ser casos aislados
En agosto de 2020, en plena pandemia de Covid-19, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) abrió una investigación luego de que Carlos Enrique Torres Lugo, entonces director del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), reconoció que el problema del agua se había agravado en Guadalajara.
El funcionario dijo que las quejas habían crecido: de 126 colonias donde se presentaba el problema en 2019, llegaron hasta 140 al año siguiente. Pero las quejas no se detuvieron. Se sumaron vecinos de colonias como Del Fresno, Miraflores, Colinas de la Normal y Jardines Alcalde, quienes reportaban agua turbia, con tierra o lodo y, en algunos casos, con olor a drenaje.
El efecto iba más allá de la molestia. También existían daños a enseres domésticos y dificultades para la limpieza personal, cocinar alimentos y lavar ropa y trastes.
Un vecino de Miraflores aseguró que el agua dañó el sistema de filtración de la alberca que usaba para la terapia de rehabilitación de su hija, pero el SIAPA negó su reclamación patrimonial en julio de 2020.
¿Cuál fue la explicación del SIAPA? En informes que envió a la CEDHJ, el organismo se justificó y señaló a la pandemia. Dijo que habían disminuido las reservas y que se pospuso el mantenimiento a tanques de almacenamiento para evitar cortes al suministro.
El SIAPA también aseguró que las aguas que transitaban por los canales abiertos de Atequiza y Las Pintas llegaban contaminadas con descargas municipales y escurrimientos agrícolas. Según el organismo, el problema se atendía con la instalación de un sistema de pretratamiento para el agua en el canal de Las Pintas.
Resultados de las pruebas sobre el agua en Guadalajara muestran resultados diferentes
Un vecino de Miraflores solicitó el 25 de mayo de 2020 un análisis al laboratorio de microbiología del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco, A.C.
Según la queja que presentó ante la CEDHJ, los resultados indicaron que el agua no era potable: 16 millones de bacterias coliformes totales, 3 mil 500 millones de coliformes fecales y 130 mil de E. coli, medidos en NMP/100 ml. En pocas palabras, no podía utilizarse para el consumo humano.
La Comisión de Protección contra Riesgos Sanitarios de Jalisco (Coprisjal) tomó muestras en Miraflores y Colinas de la Normal. En tres de las cuatro pruebas realizadas, aseguró que no se detectaron coliformes.
Episodio 2: La falta de agua y las denuncias por desabasto
Si en 2020 el problema era el agua que llegaba sucia, en 2021 fue que no llegaba a los hogares. El SIAPA justificó la falta del líquido luego de cerrar la llave en la presa Elías González Chávez. La temporada de lluvias no había sido suficiente y el consumo se mantenía alto por la pandemia y por la llegada de la temporada de calor antes de lo habitual.
El organismo reconoció afectaciones en 159 colonias de Guadalajara y Zapopan, pero versiones periodísticas hablaban de intermitencias en 213 colonias y de algunas zonas sin recibir agua durante semanas.
Una vecina de Mesa Colorada Poniente aseguró en su queja que su colonia llevaba cuatro meses sin agua y que no había logrado que le enviaran una pipa.
La respuesta del SIAPA fue un plan de redistribución de pipas gratuitas, cisternas móviles y una rotación del servicio en dos bloques: dos días con agua y dos días sin ella para cada grupo de colonias. Esto último suena familiar a los tandeos que anunció el gobierno de Pablo Lemus.
Episodio 3: Las advertencias de la CEDHJ que no frenaron la crisis del agua
A principios de 2022, la CEDHJ concluyó que se habían violado siete derechos y señaló la falta de previsión y preparación del SIAPA para enfrentar la mala distribución y la falta total de agua. En tanto, en algunas colonias de Guadalajara el agua seguía turbia y la escasez continuaba sin aviso de las autoridades.
Las dependencias se señalaron entre sí, sin aportar una solución al problema. Incluso la CEDHJ calificó la respuesta del SIAPA como ambigua y general. Los años pasaron y las instituciones señaladas por la CEDHJ no habían acatado la recomendación.
Episodio 4: El día que retaron al director del SIAPA a beber agua de la llave
En noviembre de 2023, el director del SIAPA, Carlos Enrique Torres Lugo, compareció ante el Congreso de Jalisco. Dijo que el problema del agua en Guadalajara no radicaba en las plantas potabilizadoras, sino en el drenaje y en tuberías de hierro fundido con más de 25 años que arrastran sedimentos, según registraron medios locales.
Ante la aparente minimización de los hechos, la diputada Mara Robles lo invitó a beber un vaso de agua de la llave. El funcionario accedió y recibió el reclamo porque había aceptado que no era potable.
Esto dio paso a una escalada en el problema, pues los vecinos inconformes y hartos de la falta de soluciones presentaron juicios contra el Estado por la crisis del agua y se apoyaron en la recomendación emitida por la CEDHJ.
Episodio 5: SIAPA localiza coliformes en agua suministrada, pero descarta alerta sanitaria
En 2025, el reclamo cambió de tono. Ya no era solo agua turbia o con sedimentos. El SIAPA detectó bacterias coliformes en 15 ocasiones en el agua suministrada a hogares durante ese año. La medición más alta fue de 99 unidades por cada 100 mililitros.
Un año después, en 2026, el SIAPA reconoció las quejas por la mala calidad del agua en las colonias metropolitanas de Guadalajara. Sin embargo, las autoridades estatales aseguraron que los monitoreos estaban dentro de los parámetros y descartaron que hubiera evidencia de afectaciones a la salud que justificara una alerta sanitaria.
Sin embargo, en redes sociales había cientos de publicaciones que mostraban agua turbia y maloliente que salía de los grifos de las casas de los jaliscienses. Entonces comenzó la movilización en las calles. La primera manifestación registrada por medios locales fue del 24 de junio, con un llamado a los tres niveles de gobierno.
El 6 de octubre, Lemus reconoció que la ciudad vivía una crisis de agua potable sin precedentes y anunció que se dejará de usar el agua de Las Pintas durante seis meses. Esto reducirá el agua disponible; por ello, recurrirán al tandeo.
De acuerdo con el gobernador, se detectaron descargas irregulares a lo largo del canal que alimenta esa presa, lo que contribuyó al deterioro de la calidad del agua.
Al día siguiente del anuncio, Lemus envió al Congreso de Jalisco una iniciativa para construir el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, con una inversión estatal y privada de 18 mil millones de pesos, pero prometió que no significaría la privatización del agua.
El desarrollo de la manifestación terminó en represión, la promesa de investigar la actuación de los oficiales y un problema de agua que no está cerca de solucionarse en su totalidad. Además, regresaron los miedos por un posible incremento en las tarifas debido al nuevo acueducto.







