El actor Luis Fernando Peña reveló que, por abrir caguamas con los dientes, tuvo que colocarse seis implantes dentales, con un costo cercano a 25 mil pesos cada uno.
“Poca gente sabe que me faltan piezas dentales, básicamente algunas muelas. Eso te lleva a tener muchas inseguridades”, expresó en un video en Instagram. “No es solo estética o vanidad. La parte más importante es la salud, porque los nervios están mucho más cerca del cerebro y puede haber riesgo de algo”.
El actor de Amarte duele explicó que no masticar correctamente incluso podría provocarle problemas digestivos, así como “muchas complicaciones”. “Son seis piezas, ya está todo bien: estudios, tomografías… solo es cosa de llegar, de que me ‘duerman’ (…) porque es en cuatro puntos”.
Según le explicó el odontólogo Carlos Granados, le colocarán cuatro implantes superiores —en los dientes 14, 15, 16 y 17— y dos inferiores —36 y 46—. Para ello, le mostró una guía donde se observa la posición final de las piezas.
¿Abría las caguamas con los dientes? Esto contó Luis Fernando Peña sobre su proceso
Luis Fernando Peña dio a conocer más detalles sobre su proceso en una entrevista: “Cada uno (de los implantes) está en alrededor de 25 mil pesos. Tuvimos que llegar a un convenio, el doctor y yo. Me lo hubiera ahorrado, pero el morro decidió abrir las caguamas con los dientes”, dijo a TVNotas.
El actor mexicano reconoció que lo hacía sin pensar en las consecuencias: “Por loco y por tonto. Estás con los amigos y a veces te das cuenta de que no hay destapador. Entonces, las destapaba con la boca. Les recomiendo que no lo hagan. No pierdan sus piezas por quedar bien”.
Peña calificó la pérdida de piezas dentales como una “enfermedad silenciosa” y destacó la importancia de acudir constantemente con especialistas. “Los dientes no te avisan cuando están mal hasta que estás a punto de perderlos o ya los perdiste. Si no eres constante en ir al odontólogo u ortodoncista, corres el riesgo de perder uno o que todos se muevan de su lugar”, explicó.
Los síntomas comenzaron con una mordida anormal y después se intensificaron: “Tenía dolores de cabeza que parecían migraña. No comía bien y, por lo tanto, no tenía la misma digestión. Hay muchas consecuencias por una mala dentadura”.
Gracias a la insistencia de su esposa para acudir con un especialista, detectaron el problema. “Me realizaron las placas necesarias y siete tomografías. Descubrieron en una de ellas que había un hueso dentro de la encía”.
“Anteriormente me dejaron un pedazo de hueso de una muela que perdí. En la cirugía encontraron tres fragmentos que me provocaban el dolor de cabeza. Los dolores comenzaban aquí (por el pómulo)”, detalló.
Explicó que primero le colocaron un injerto óseo. Tras cuatro meses de espera para evitar rechazo, ahora procederán con los implantes y posteriormente le colocarán retenedores para alinear sus dientes.
“Los de enfrente ya están acomodados, pero los de abajo estaban muy movidos. De hecho, un premolar ya estaba muy salido. Hubo muchas consecuencias”, concluyó.







